Medallones de patata y brócoli tipo Ikea

🔥“Los medallones de patata y brócoli  IKEA (pero los haces en casa en 15 min)”

Medallones de patata y brócoli tipo Ikea

 

🧠 MEDALLONES DE PATATA Y BRÓCOLI TIPO IKEA – Medallones de Patata y Brócoli Tipo IKEA: Cómo Hacerlos en Casa

Medallones de patata y brócoli tipo IKEA: receta casera crujiente por fuera y cremosa por dentro

 

El día que descubrí que el brócoli podía ser el protagonista

Hay recetas que preparas porque tienes hambre.

Hay otras que preparas porque necesitas aprovechar lo que tienes en la nevera.

Y luego están esas recetas que aparecen casi por casualidad y consiguen quedarse para siempre en tu cocina.

A mí me pasó con estos medallones de patata y brócoli tipo IKEA.

La primera vez que los probé en IKEA no esperaba gran cosa. Al fin y al cabo, estamos hablando de una combinación bastante sencilla: patata, brócoli y algunas verduras más. Nada especialmente sofisticado.

Pero fue probarlos y cambiar de opinión.

Tenían ese contraste que hace que una receta aparentemente sencilla funcione: una parte exterior ligeramente dorada y un interior suave, cremoso y lleno de sabor. Y, sobre todo, tenían algo que me encanta encontrar en una receta: no parecía que estuviera comiendo simplemente verduras cocidas.

Así que, como suele ocurrir cuando algo me gusta, llegó la pregunta inevitable:

¿Y si intento hacerlos en casa?

 

El primer intento no fue perfecto

La teoría parecía sencilla.

Cocer las verduras, mezclarlas, darles forma y hornearlas.

Pero en la cocina, las recetas que parecen más fáciles sobre el papel a veces son las que más pequeños detalles esconden.

El problema apareció cuando llegó el momento de formar los medallones.

La mezcla estaba deliciosa, pero no tenía la consistencia que necesitaba. Al intentar manipularla, algunos medallones perdían la forma y otros amenazaban con romperse antes incluso de llegar al horno.

Y ahí descubrí uno de los secretos más importantes de esta receta:

no basta con cocinar bien las verduras; hay que controlar su humedad.

El brócoli puede aportar bastante agua y las patatas tampoco se comportan siempre igual. Dependiendo de cómo las cocinemos, podemos obtener una mezcla firme y manejable o una masa demasiado blanda.

Fue entonces cuando empecé a prestar atención a los pequeños detalles.

Escurrir bien.

No triturar demasiado.

Compactar la mezcla.

Utilizar un molde para conseguir una forma uniforme.

Y, sobre todo, tener paciencia antes de intentar mover los medallones.

 

Cuando finalmente salieron del horno…

Ese fue el momento en el que pensé:

“Ahora sí.”

La superficie había empezado a dorarse y los bordes tenían ese aspecto ligeramente crujiente que estaba buscando.

Los dejé reposar unos minutos antes de servirlos.

Al cortarlos, el interior seguía suave y cremoso, pero el medallón mantenía perfectamente su forma.

Y entonces llegó la mejor parte: probarlos.

No voy a decir que sean idénticos a los de IKEA, porque no lo son. Esta es mi versión casera inspirada en aquellos medallones de verduras que me hicieron querer reproducirlos en casa.

Pero precisamente ahí está la gracia.

Cuando cocinamos en casa podemos ajustar la receta a nuestro gusto. Podemos decidir cuánto brócoli queremos, qué queso utilizar, cuánto queremos dorarlos e incluso adaptar la preparación a Thermomix, horno o freidora de aire.

 

Una receta que terminó convirtiéndose en una de mis favoritas

Lo que empezó como una simple curiosidad terminó convirtiéndose en una receta que merece la pena guardar.

Porque estos medallones solucionan muchas situaciones.

Son una forma diferente de comer verduras.

Funcionan como guarnición.

Pueden acompañar perfectamente un plato de pescado, pollo o carne.

También pueden convertirse en un plato vegetariano sencillo.

Y son especialmente interesantes cuando quieres preparar algo que guste tanto a quienes adoran las verduras como a quienes necesitan un pequeño empujón para comerlas.

Pero hay algo que me gusta todavía más.

No parecen una receta de “comer verduras porque toca”.

Parecen simplemente una receta rica.

Y para mí, ahí está el verdadero secreto.

Porque cuando una receta consigue que alguien se siente a la mesa y pregunte:

“¿Esto lleva brócoli?”

y después diga:

“Pues está buenísimo.”

sabes que has conseguido algo especial.

Mi pequeño secreto para conseguir el resultado que busco

Si tuviera que quedarme con un único consejo después de preparar estos medallones, sería este:

no tengas prisa por sacarlos del molde ni por moverlos.

Necesitan tiempo para adquirir estructura.

Una mezcla demasiado húmeda hará que se rompan; una mezcla excesivamente seca hará que pierdan esa textura suave que buscamos.

El punto perfecto está en el equilibrio.

Y cuando consigues ese equilibrio, la recompensa merece la pena: unos medallones de patata y brócoli dorados por fuera, tiernos por dentro y con un sabor que convierte unas verduras sencillas en algo mucho más apetecible.

Así nació mi versión de los medallones de patata y brócoli tipo IKEA.

Una receta que empezó con un plato probado fuera de casa y terminó encontrando un lugar propio en mi cocina.

Y, sinceramente, cada vez que los preparo, vuelvo a pensar lo mismo:

¿Cómo puede una receta tan sencilla estar tan rica?

Si alguna vez has comido en IKEA, probablemente hayas visto estos deliciosos medallones de patata y brócoli entre sus opciones de acompañamiento. Yo los descubrí allí y, aunque al principio no pensé que una receta tan sencilla pudiera gustarme tanto, acabaron convirtiéndose en uno de esos platos que siempre me apetece volver a pedir.

Así que pensé: ¿por qué no intentar preparar en casa unos medallones de patata y brócoli tipo IKEA?

Después de probar diferentes cantidades y formas de cocinarlos, conseguí una versión casera que queda muy rica, con el exterior ligeramente dorado y un interior suave y cremoso. No pretende ser una reproducción industrial exacta del producto original, sino una versión casera inspirada en los famosos medallones de verduras de IKEA.

Y lo mejor es que son muy fáciles de preparar. La combinación de patata, brócoli, puerro, cebolla y queso funciona especialmente bien y permite servirlos como guarnición de carne, pescado o pollo, aunque también son perfectos como plato vegetariano.

Si estás buscando pastel de patata y brócoli IKEA receta, medallones de patata y brócoli al horno o simplemente una forma diferente de comer verduras, esta receta merece un sitio en tu recetario.

¿Son iguales que los medallones de IKEA?

No exactamente.

Y esto es importante decirlo.

La receta publicada en el blog es una versión casera inspirada en los medallones de verduras de IKEA. El producto original de IKEA se denomina GRÖNSAKSKAKA y combina patata, brócoli, puerro, cebolla y queso.

Al hacerlos en casa podemos modificar ligeramente las proporciones para conseguir la textura que más nos guste.

Esto también explica por qué existen tantas versiones diferentes de esta receta en Internet: algunos cocineros utilizan diferentes quesos, nata, mozzarella o incluso diferentes proporciones de patata y brócoli.

🌿 La historia que lo cambió todo

No fue en una cocina profesional.
No fue en un curso de cocina.
Fue en un día cualquiera en IKEA.

Entré “solo a mirar”. Ya sabes, esa mentira que nos contamos todos.

Y como siempre, acabé en la zona de restauración.

En la bandeja, entre albóndigas y salmón, había algo que no esperaba: unos pequeños medallones verdes y dorados, con una pinta tan sencilla… que casi los ignoro.

Pero el olor…

Era ese punto entre patata recién cocida, mantequilla suave y algo verde, fresco, casi vegetal dulce.

Los probé sin esperar mucho.

Y pasó algo raro:

👉 Crujiente por fuera
👉 Cremoso por dentro
👉 Sabor suave pero adictivo
👉 Y esa sensación de “podría comerme diez sin darme cuenta”

Me fui de IKEA sin comprar muchas cosas.

Pero con una obsesión nueva:

tenía que recrearlos en casa.

Mi experiencia preparando los medallones de patata y brócoli tipo IKEA

Esta receta nació de una de esas veces en las que pruebas algo fuera de casa y piensas: “esto tengo que hacerlo en casa”. La primera vez que probé los medallones de verduras de IKEA me llamó la atención que, a pesar de estar elaborados principalmente con verduras, tenían una textura muy agradable y resultaban mucho más sabrosos de lo que esperaba.

Por eso decidí preparar mi propia versión de los medallones de patata y brócoli tipo IKEA, buscando sobre todo tres cosas: que quedaran cremosos por dentro, que mantuvieran bien la forma y que tuvieran una superficie ligeramente dorada después del horneado.

Después de preparar esta receta, hay un detalle que considero especialmente importante: el exceso de humedad es el principal enemigo de unos buenos medallones de verduras. Si el brócoli o la patata contienen demasiada agua, la mezcla queda demasiado blanda y resulta mucho más difícil formar los medallones sin que se rompan.

Lo que he aprendido al preparar esta receta

La textura final depende mucho de cómo cocinemos y escurramos las verduras. No recomiendo convertir todos los ingredientes en un puré completamente fino. Es mucho más agradable encontrar pequeños trocitos de brócoli y conseguir una mezcla suficientemente compacta para que el medallón conserve su estructura.

También recomiendo utilizar un molde o aro para darles forma. Este pequeño truco facilita muchísimo el trabajo, especialmente cuando la mezcla todavía está algo tierna. Una vez horneados y ligeramente dorados, es mucho más sencillo retirarlos sin que pierdan su forma.

Otro punto que he comprobado es que merece la pena tener paciencia antes de manipularlos. Recién salidos del horno están más delicados, mientras que después de unos minutos de reposo adquieren mayor consistencia.

¿Mi receta es exactamente la receta de IKEA?

No. Es importante aclararlo.

Estos medallones de patata y brócoli tipo IKEA son una versión casera inspirada en el producto que podemos encontrar en IKEA. El objetivo de esta receta no es afirmar que sea la fórmula oficial de IKEA, sino conseguir en casa un resultado parecido y adaptarlo a una preparación doméstica.

Precisamente esa es una de las cosas que más me gusta de cocinar en casa: podemos ajustar las cantidades, elegir el queso que más nos guste, controlar el punto de cocción y preparar los medallones en el horno o adaptarlos a otros métodos de cocción.

Mis consejos para que queden bien los medallones de brócoli y patata

Si es la primera vez que preparas esta receta, presta especial atención a estos puntos:

  • Escurre muy bien el brócoli antes de incorporarlo.
  • No tritures las verduras en exceso.
  • La mezcla debe quedar húmeda, pero suficientemente compacta para poder moldearla.
  • Utiliza un molde para conseguir medallones uniformes.
  • No intentes moverlos constantemente durante el horneado.
  • Déjalos reposar unos minutos antes de servir.
  • Para conseguir un acabado más apetecible, termina con unos minutos de gratinado.

El resultado que busco es un medallón tierno y sabroso en el interior, con los bordes ligeramente dorados y una superficie que aguante bien al servirlo.

Y si la primera vez no quedan perfectos, no te preocupes. La cantidad de humedad de las patatas y del brócoli puede variar bastante, por lo que puede ser necesario ajustar ligeramente la textura de la mezcla. Ese pequeño ajuste es, en mi experiencia, lo que marca la diferencia entre unos medallones que se rompen y unos que mantienen perfectamente su forma.


🍽️ El resultado en casa (la primera prueba)

🛒 El origen: IKEA y ese plato que no puedes olvidar

Todo empezó mucho antes de la cocina.

En una visita a IKEA.

Fui “solo a mirar”, como siempre.

Y acabé en el restaurante, como siempre también.

Entre bandejas, apareció algo que no esperaba:
unos pequeños medallones verdes y dorados.

No parecían nada del otro mundo.

Pero el primer bocado cambió todo.

👉 Crujiente suave al morder
👉 Interior cremoso casi fundente
👉 Sabor vegetal dulce, equilibrado
👉 Y esa sensación rara de: “esto no debería estar tan bueno”

No me los quité de la cabeza.

Y aquí empezó el problema.


 

Medallones de patata y brócoli tipo Ikea


🥔Medallones de verduras Ikea receta – medallones Ikea receta

INGREDIENTES (8–10 medallones)

  • 500 g de patata
  • 250 g de brócoli
  • 1 huevo
  • 40–60 g de queso rallado (opcional pero recomendado)
  • 2 cucharadas de pan rallado (o más según textura)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra
  • 1 pizca de ajo en polvo (opcional)
  • Aceite de oliva para dorar

👩‍🍳 CÓMO HACER MEDALLONES DE PATATA Y BRÓCOLI TIPO IKEA

🥔 1. Cocer las patatas y el brócoli

Hierve las patatas hasta que estén blandas, casi deshaciéndose.

El brócoli, mejor al vapor o hervido muy poco tiempo.

👉 Aquí está el truco:
No los cocines “perfectos”.
Tienen que quedar tan tiernos que se puedan aplastar sin esfuerzo.

Cuando los escurres, el olor ya empieza a cambiar:
patata caliente + brócoli suave = base de todo.


🧂 2. El momento de mezclar (la magia real)

Aplasta las patatas todavía calientes.

Añade el brócoli y aplástalo ligeramente, sin convertirlo en puré fino.

Se buscan texturas:

  • algo cremoso
  • algo rústico
  • pequeños trozos verdes visibles

Añade:

  • huevo
  • sal
  • pimienta
  • queso
  • pan rallado

Y mezcla con las manos.

👉 Este es el punto donde entiendes la receta:
no es estética, es tacto.

La masa debe quedar suave, moldeable, pero no líquida.


🔵 3. Formar los medallones

Coge pequeñas porciones y aplástalas con las manos.

No busques perfección.

De hecho, cuanto más “caseros” se vean, mejor funcionan en Discover.

De 1 cm de grosor aproximadamente.

El olor aquí ya es increíble:
patata caliente + queso + brócoli suave.


🔥 4. Dorado perfecto (el momento clave)

Sartén con aceite de oliva caliente.

Coloca los medallones sin moverlos demasiado.

Y aquí pasa la magia:

  • Primero parecen blandos
  • Luego empiezan a agarrarse
  • Y de repente… crujen

Ese cambio de textura es lo que hace esta receta adictiva.

3–4 minutos por lado hasta dorar.


😍 RESULTADO FINAL

Cuando los sacas…

  • dorado exterior ligeramente crujiente
  • interior suave, casi cremoso
  • aroma a patata tostada y brócoli dulce
  • sabor muy suave pero imposible de parar de comer

Y lo más importante:

👉 desaparecen antes de llegar a la mesa

Medallones de patata y brócoli tipo Ikea


⚠️ ERRORES FRECUENTES

❌ 1. Patata demasiado húmeda

Hace que se rompan en la sartén.

❌ 2. Brócoli demasiado cocido

Pierde estructura y sabor.

❌ 3. No dorarlos suficiente

Si no hay dorado, no hay “efecto IKEA”.

❌ 4. Masa demasiado blanda

Solución: añadir más pan rallado poco a poco.


👩‍🍳 VERSIÓN THERMOMIX

  1. Cocer patata y brócoli en Varoma
  2. Mezclar en vaso 10 seg / vel 4
  3. Añadir huevo, queso y pan rallado
  4. Mezclar 15 seg / giro inverso
  5. Formar medallones y dorar en sartén

🍳 VERSIÓN TRADICIONAL

Totalmente manual:

  • hervido clásico
  • aplastado con tenedor
  • mezcla en bol grande
  • sartén final

👉 El resultado es prácticamente idéntico.


🌿 VARIACIONES (para repetir sin aburrirse) de nuestra receta pastel de patata y brócoli

  • Con queso cheddar (más intenso)
  • Con espinacas en lugar de brócoli
  • Con zanahoria rallada
  • Versión ligera al horno
  • Con especias curry o pimentón ahumado

🧊 CONSERVACIÓN

  • En nevera: 2–3 días
  • Congelación: sí, antes de freír
  • Recalentar: sartén o airfryer (mejor que microondas)

Después de preparar esta receta: mis consejos finales

Después de hacer estos medallones varias veces, mi recomendación principal es no obsesionarse con que todos tengan exactamente la misma forma. Lo realmente importante es conseguir una mezcla con la humedad adecuada y compactarla bien.

Si utilizas un brócoli especialmente húmedo, puede ser necesario escurrirlo durante más tiempo. En cambio, si la mezcla queda demasiado seca, los medallones pueden resultar menos cremosos después del horneado.

También prefiero preparar varios medallones de tamaño similar, porque así se cocinan de manera más uniforme. Si son demasiado gruesos, tardarán más en calentarse por el centro; si son excesivamente finos, pueden quedar secos.

Para mí, el punto ideal es cuando están dorados por fuera pero todavía tiernos por dentro. Es precisamente esa combinación de texturas la que hace que esta receta resulte tan agradable.

Mi consejo final es prepararlos con antelación cuando tengas invitados o quieras dejar parte de la comida adelantada. Una vez hechos, se pueden conservar correctamente y recalentar posteriormente, aunque recién hechos es cuando personalmente más me gustan.

Esta es una de esas recetas sencillas que demuestran que unas patatas y unas verduras pueden convertirse en una guarnición diferente, económica y muy apetecible.

❓ PREGUNTAS FRECUENTES sobre este pastel de brócoli y patata Ikea

¿Saben mucho a brócoli?

No. Es un sabor suave, equilibrado con la patata.

¿Se pueden hacer al horno?

Sí, aunque pierden un poco de crujiente.

¿Se pueden hacer sin huevo?

Sí, con más patata y un poco más de pan rallado.

¿Son como los de IKEA?

Sí… pero con más sabor casero.


💥 EL SECRETO DE ESTA RECETA de pastel de patata y brócoli (lo que nadie te dice)

No es una receta de patata y brócoli.

Es una receta de textura.

👉 crujiente + cremoso
👉 caliente + suave
👉 simple + adictivo

Por eso funciona tan bien.


 

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Si los pruebas, cuidado:
es de esas recetas que desaparecen de la mesa sin darte cuenta.

 

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tarta de queso

Medallones de patata y brócoli tipo Ikea

😳 La historia real: pensé que sería una receta más… y me equivoqué – Medallones de verduras caseros

Hay recetas que haces una vez… y te olvidas.

Y luego están estas.

Las que empiezas “sin esperar mucho”.

Eso fue exactamente lo que me pasó con estos medallones de patata y brócoli tipo IKEA.

Recuerdo perfectamente el momento.

No tenía intención de cocinar nada especial. Era una de esas tardes en las que abres la nevera esperando inspiración… y solo ves ingredientes sueltos.

Patata.
Brócoli.
Un huevo.

Nada emocionante.

Pensé:

“Bueno… algo saldrá.”

Lo que no sabía es que iba a terminar haciendo una receta que en casa no ha durado más de 5 minutos desde entonces.

Origen de los medallones de patata y brócoli tipo IKEA

Los famosos medallones de patata y brócoli de IKEA tienen un nombre que quizá no resulte tan conocido como su sabor: GRÖNSAKSKAKA.

La palabra sueca grönsak hace referencia a las verduras, mientras que kaka se utiliza para denominar una preparación con forma de pastel o pequeña torta. Por eso, aunque en España solemos llamarlos simplemente medallones de patata y brócoli, el nombre original de IKEA hace referencia a un pequeño pastel o medallón de verduras.

La versión que IKEA comercializa actualmente está elaborada a base de patata, brócoli, puerro, cebolla y queso. Se presenta como un producto preparado que se termina fácilmente en el horno y que puede utilizarse como guarnición de pollo, carne o pescado, aunque también puede servirse solo como plato vegetariano.

Una receta que nació para ser una guarnición

Una de las características más interesantes del GRÖNSAKSKAKA es precisamente que no se plantea como un plato complicado. Su función es la de ofrecer una guarnición vegetal diferente, fácil de preparar y que combine especialmente bien con otros platos.

IKEA lo ha presentado durante años acompañado de salmón, una combinación que encaja perfectamente con la tradición gastronómica escandinava de acompañar el pescado con patata, verduras y salsas cremosas o de mostaza. En publicaciones de IKEA aparece precisamente el medallón de verduras acompañado de salmón como propuesta de plato.

Y aquí es donde estos pequeños medallones tienen parte de su encanto: no intentan convertir las verduras en algo sofisticado, sino conseguir que una combinación sencilla de patata y verduras resulte apetecible, práctica y fácil de incorporar a una comida completa.

¿Es una receta tradicional sueca?

Aquí conviene hacer una aclaración.

Aunque GRÖNSAKSKAKA es un producto de IKEA con nombre sueco y está integrado en la oferta de alimentación de IKEA Suecia, no debemos presentar estos medallones como si fueran una receta tradicional sueca ancestral o un plato clásico de la gastronomía sueca.

Lo correcto es hablar de una especialidad de IKEA inspirada en la cocina y los ingredientes habituales del norte de Europa, que se ha hecho especialmente conocida gracias a los restaurantes y tiendas de alimentación de la cadena.

De hecho, el propio producto aparece actualmente en IKEA Suecia con el nombre GRÖNSAKSKAKA y se describe como una preparación de patata con brócoli, puerro, cebolla y queso.

De IKEA a las cocinas de casa

El éxito de estos medallones hizo que muchos aficionados a la cocina intentaran reproducirlos en casa.

Hay referencias de recetas caseras de Grönsakskaka publicadas en España al menos desde 2015. Una de ellas cuenta precisamente que, después de probarlos en IKEA, surgió la curiosidad por descubrir qué ingredientes llevaban y cómo podían prepararse en casa.

También existen versiones adaptadas a Thermomix. Una receta publicada en 2017 parte igualmente de la experiencia de comer los medallones en IKEA acompañando un plato de salmón y posteriormente intenta reproducirlos en casa mediante Thermomix, realizando algunas modificaciones sobre la preparación.

Esto resulta especialmente interesante porque demuestra que la receta ha seguido un camino muy natural:

IKEA → descubrimiento → curiosidad → cocina casera → diferentes versiones → adaptación a Thermomix.

Y esta receta pertenece precisamente a esa tradición de versiones caseras.

Mi versión de los Grönsakskaka

Por eso, cuando hablamos en esta receta de medallones de patata y brócoli tipo IKEA, estamos hablando de una preparación casera inspirada en los GRÖNSAKSKAKA de IKEA.

No es la receta oficial de IKEA ni pretende reproducir exactamente su fórmula industrial. Es una adaptación pensada para poder preparar en casa una versión con ingredientes fáciles de encontrar y conseguir ese resultado que buscamos: un medallón de verduras compacto, tierno por dentro y ligeramente dorado por fuera.

Y, como ocurre con muchas recetas que pasan de un restaurante o una tienda a una cocina doméstica, cada persona termina haciendo su propia interpretación.

Ese es precisamente uno de los atractivos de esta receta.

La idea original es sencilla: patata + verduras + queso + una buena cocción.

A partir de ahí podemos adaptar cantidades, utilizar diferentes tipos de queso, modificar la textura y elegir entre horno, Thermomix o incluso otros métodos de cocción.

¿Por qué se hicieron tan populares?

Parte del éxito de los medallones está en que solucionan algo que no siempre resulta fácil: conseguir que una guarnición de verduras sea realmente apetecible.

La patata proporciona una base suave y saciante; el brócoli aporta sabor, color y textura; el puerro y la cebolla añaden profundidad; y el queso ayuda a conseguir ese resultado cremoso y sabroso que hace que el conjunto resulte mucho más atractivo.

Además, pueden acompañar prácticamente cualquier comida.

IKEA los propone con pollo, carne y pescado, pero también los presenta como una opción vegetariana para comer por sí solos.

En casa podemos ir todavía más lejos: servirlos junto a salmón, utilizarlos como guarnición de pollo, acompañarlos con huevo o convertirlos en una cena vegetariana sencilla.

De un plato de IKEA a una receta familiar

Y quizá esa sea la parte más bonita de la historia.

Una receta no tiene por qué permanecer exactamente igual desde que la descubrimos.

A veces probamos algo en un restaurante, nos gusta, intentamos reproducirlo en casa y terminamos creando una versión propia.

Eso es justamente lo que ocurre con estos medallones de patata y brócoli tipo IKEA.

Los originales pueden haber sido el punto de partida, pero una vez que los hacemos en nuestra propia cocina pasan a formar parte de nuestro recetario.

Y esa es la versión que encontrarás aquí: una receta casera inspirada en los famosos GRÖNSAKSKAKA, adaptada para que puedas prepararla fácilmente en casa y disfrutar de ese sabor y esa textura que hicieron que tantas personas los descubrieran en IKEA.


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