Ensalada mediterranea con atún

Ensalada Mediterránea con Atún: Receta Fácil, Fresca y Saludable

Ensalada Mediterránea con Atún: Receta Fácil, Fresca y Saludable

Ensalada mediterránea con atún: fresca, fácil y llena de sabor – Recetas de ensaladas

Lo que debes saber antes de preparar esta receta

✔ Experiencia: una receta sencilla que hemos planteado pensando en la cocina cotidiana, donde el objetivo es conseguir mucho sabor sin complicar la preparación.

✔ Dificultad: fácil.

✔ Tiempo: pocos minutos, especialmente si las verduras ya están lavadas.

✔ Ideal para: comidas ligeras, cenas, días calurosos, comidas familiares y platos para llevar.

✔ Se puede personalizar: sí. Puedes incorporar huevo, patata, garbanzos, pasta, aceitunas, diferentes verduras o adaptar el aliño.

✔ Consejo de conservación: si la preparas con antelación, recomendamos mantenerla refrigerada y conservar el aliño separado hasta el momento de servir.

✔ Consejo de sabor: no añadas demasiada sal antes de probarla, especialmente si utilizas atún en conserva y aceitunas.

✔ Transparencia nutricional: los valores nutricionales de una ensalada casera pueden variar según las cantidades y marcas utilizadas, por lo que cualquier cálculo debe considerarse orientativo.

Hay recetas que demuestran que comer bien no significa complicarse en la cocina. La ensalada mediterránea con atún es precisamente una de ellas.

Colorida, fresca, nutritiva y muy sencilla de preparar, esta ensalada reúne algunos de los ingredientes más característicos de la cocina mediterránea en un solo plato. El atún aporta proteínas y un sabor intenso, mientras que las verduras frescas proporcionan textura, color y frescura.

Es una receta especialmente apetecible durante los meses de calor, cuando buscamos comidas que no resulten pesadas. Pero también funciona perfectamente durante todo el año como entrante, guarnición, comida ligera o cena rápida.

Una de sus grandes ventajas es su versatilidad. Puedes servirla tal cual, acompañarla con pan, añadir huevo cocido, incorporar aceitunas, utilizar diferentes variedades de tomate o adaptar el aliño a tus gustos.

Y precisamente ahí está parte de su encanto: no necesitas una receta complicada para conseguir un plato espectacular.

Hay recetas que nacen de una gran planificación y otras que simplemente aparecen cuando abrimos el frigorífico y pensamos: «¿Qué puedo preparar hoy que sea rico, rápido y no resulte pesado?».

Esta ensalada mediterránea con atún pertenece al segundo grupo.

Recuerdo especialmente esos días de verano en los que no apetece encender el horno, ni pasar demasiado tiempo en la cocina. Es entonces cuando una ensalada como esta se convierte en una pequeña solución. Unos tomates maduros, algo de verdura fresca, una lata de atún, unas aceitunas y un buen chorro de aceite de oliva pueden convertirse, en pocos minutos, en una comida que apetece de verdad.

Lo bonito de esta receta es que no necesita que todo sea exactamente igual cada vez que la prepares.

Algunas veces puede llevar huevo cocido. Otras, unas aceitunas que teníamos abiertas en el frigorífico. En ocasiones aparece un poco de pimiento, pepino o cebolla. Incluso puede convertirse en una ensalada más completa añadiendo garbanzos o patata cocida.

Y ahí está precisamente su encanto.

La cocina mediterránea siempre ha tenido mucho de aprovechar lo que tenemos, respetar los productos sencillos y dejar que los ingredientes hablen por sí mismos.

Cuando llega el momento de aliñarla, el aroma del aceite de oliva se mezcla con el tomate y las verduras frescas. Un poco de limón o vinagre aporta ese punto de acidez que despierta todos los sabores y el atún termina de darle personalidad al plato.

Es una de esas recetas que no necesitan una presentación complicada.

La colocas en la mesa, cada persona se sirve y, casi sin darte cuenta, el plato desaparece.

Y probablemente esa sea la mejor señal de que una receta funciona.

Porque una buena receta no siempre es la más elaborada. A veces es simplemente aquella que preparas una y otra vez porque sabes que nunca falla.

¿Qué es una ensalada mediterránea con atún?

La ensalada mediterránea con atún es una preparación basada en verduras y hortalizas frescas, a las que se añade atún y un aliño de inspiración mediterránea, normalmente elaborado con aceite de oliva virgen extra y algún ingrediente ácido como limón o vinagre.

No existe una única versión oficial de esta ensalada. La cocina mediterránea se caracteriza precisamente por utilizar productos sencillos, frescos y de temporada, por lo que las combinaciones pueden variar considerablemente.

Tomate, lechuga, cebolla, pepino, pimiento, aceitunas, huevo cocido y atún son algunos de los ingredientes que podemos encontrar en diferentes versiones.

Lo importante es conseguir un equilibrio entre:

  • frescura;
  • sabor;
  • textura;
  • acidez;
  • grasa saludable;
  • y un aporte suficiente de proteínas.

El resultado es un plato sencillo pero muy completo.

Una receta con auténtico espíritu mediterráneo

La cocina mediterránea no se basa únicamente en una lista concreta de ingredientes. También representa una forma de entender la alimentación.

Productos vegetales, aceite de oliva, pescado, legumbres, cereales, frutos secos y alimentos frescos forman parte de una tradición gastronómica en la que el sabor procede muchas veces de ingredientes cotidianos.

Esta ensalada encaja perfectamente en esa filosofía.

El tomate aporta dulzor y acidez, el pepino proporciona frescura, la cebolla añade intensidad y el atún aporta proteínas y sabor marino. El aceite de oliva une todos los elementos y convierte un conjunto de ingredientes sencillos en un plato equilibrado.

Además, es una receta que permite aprovechar verduras que tengamos en casa.

Ingredientes para esta ensalada de atún:

  • 4 cogollos de lechuga
  • 1/2 cebolla
  • Unas cuantas aceitunas (opcional)
  • 250 gr de atún en lata (en aceite de oliva o vegetal)
  • 4 huevos
  • 1/2 pepino
  • 4 tomates (no muy grandes)
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de manzana
  • Sal
  • Mayonesa (opcional)

Preparación:

Lavamos y preparamos la lechuga, separando hoja por hoja, y las cortamos un poco, en trozos.  Lo echamos en una fuente o bandeja.    A continuación, vamos echando todos los ingredientes, tal y como se ven en la imagen, es decir, la cebolla picadita (para que no se note, si se tiene peques en casa, o simplemente no la echamos), el atún bién escurrido, los huevos cocidos (unos 12 minutos desde que empieza el agua a hervir), cortamos los tomates en trozos, el pepino, etc, y lo echamos todo junto con la lechuga.

Luego lo podemos aderezar o bién con un poco de sal, aceite de oliva y vinagre, o bién, con mayonesa, como más nos guste.

Esta receta es muy fácil y rápida de hacer, admite muchas versiones e ingredientes, y se puede dejar preparada de un dia para el otro, en la nevera.

Nota: si eres vegetariano o vegano, se puede sustituir el huevo y el atún, por aguacate, mango, naranja, etc.

 

Nuestra experiencia preparando esta ensalada

Después de preparar ensaladas de este estilo en numerosas ocasiones, hay algo que hemos aprendido: cuando los ingredientes son sencillos, la calidad y el equilibrio importan mucho más que la cantidad.

En esta receta, el tomate debe aportar jugosidad, las verduras deben conservar parte de su textura crujiente y el atún debe integrarse sin convertirse en una masa demasiado compacta.

También hemos comprobado que uno de los detalles que más cambia el resultado final es el momento de añadir el aliño.

Si se incorpora demasiado pronto, algunas verduras comienzan a perder firmeza y la ensalada puede quedar más aguada. Por eso preferimos aliñarla poco antes de servir.

Nuestro consejo sobre el atún

Para esta preparación hemos planteado una receta flexible que permite utilizar atún al natural o en conserva de aceite.

La elección depende de lo que tengamos en casa y del resultado que busquemos. Si utilizamos atún en aceite, conviene escurrirlo adecuadamente y tener en cuenta que tanto el atún como las aceitunas pueden aportar una cantidad considerable de sal.

No es necesario añadir mucha sal al principio. Es mejor probar primero y ajustar al final.

El aceite de oliva marca la diferencia

En una ensalada con pocos ingredientes, el aceite tiene un papel especialmente importante.

Siempre que sea posible, recomendamos utilizar un aceite de oliva virgen extra que nos guste por su aroma y sabor. No hace falta utilizar una cantidad excesiva: un buen aceite puede aportar mucho sabor con poca cantidad.

Cómo conseguir mejores resultados

Nuestra experiencia nos lleva a recomendar cuatro pequeños detalles:

Verduras bien secas. El exceso de agua puede diluir el aliño.

Atún bien escurrido. Así controlamos mejor la textura y el sabor.

Aliño en el último momento. Ayuda a conservar la textura de los vegetales.

Probar antes de añadir más sal. El atún y las aceitunas ya pueden aportar bastante sabor.

Sobre las cantidades y la información nutricional

Las cantidades pueden variar considerablemente según el tamaño de las verduras, la cantidad de atún utilizada y, especialmente, el aceite añadido.

Por eso, cuando hablamos de una preparación casera como esta, los valores nutricionales deben entenderse como orientativos y no como una medición clínica.

La composición nutricional real dependerá de los productos concretos utilizados y del tamaño de la ración.

Si necesitas controlar de forma estricta calorías, sodio, grasas, proteínas o cualquier otro nutriente por motivos personales o médicos, lo adecuado es calcular la receta utilizando las cantidades exactas y la información nutricional de las etiquetas de los productos empleados.

Una receta que admite cambios

Otra de las cosas que más nos gusta de esta ensalada es que no obliga a seguir una combinación rígida.

Puedes preparar una versión sencilla con tomate, pepino, cebolla y atún, o convertirla en un plato más completo incorporando huevo cocido, garbanzos, patata o pasta.

La idea no es complicar la receta, sino adaptarla a la temporada, a lo que tengamos disponible y a nuestros gustos.

Nuestra recomendación final: empieza con pocos ingredientes, utiliza productos frescos y deja que el aceite de oliva, el atún y las verduras sean los protagonistas. Muchas veces, cuanto más sencilla es una ensalada, más importante resulta cuidar esos pequeños detalles.

Por qué preparar esta ensalada

Hay muchas razones para incorporar una ensalada de atún a nuestro recetario habitual.

Es rápida

Una de sus principales ventajas es que requiere muy poco tiempo.

Cuando tenemos las verduras lavadas y preparadas, montar la ensalada es cuestión de minutos.

Esto la convierte en una excelente alternativa para esos días en los que queremos comer algo casero pero no disponemos de mucho tiempo.

Es fresca

Durante los días calurosos apetecen especialmente las preparaciones frescas.

Una ensalada bien refrigerada puede convertirse en una comida deliciosa sin necesidad de encender el horno o pasar mucho tiempo delante de los fogones.

Es versátil

Puedes modificar prácticamente cualquier ingrediente.

¿No tienes pepino? Puedes sustituirlo.

¿Te gustan las aceitunas? Añade unas cuantas.

¿Quieres hacerla más completa? Incorpora huevo cocido.

¿Prefieres una ensalada más contundente? Puedes añadir patata cocida, pasta o garbanzos.

Es perfecta para aprovechar ingredientes

Las ensaladas son una de las mejores recetas para dar salida a pequeñas cantidades de verduras que tenemos en el frigorífico.

Un tomate maduro, medio pimiento o unas hojas de lechuga pueden encontrar aquí una segunda oportunidad.


El atún, el protagonista de la receta

El atún aporta personalidad a esta ensalada.

Su sabor combina especialmente bien con ingredientes ácidos y frescos, como el tomate, el limón o el vinagre.

Además, proporciona proteínas y convierte una ensalada que podría funcionar simplemente como acompañamiento en un plato mucho más completo.

Puedes utilizar atún en conserva al natural o en aceite.

Si utilizas atún en aceite de oliva, parte de ese aceite puede incluso aprovecharse para el aliño, siempre teniendo en cuenta la cantidad total de grasa y sal de la receta.

Si buscas una preparación más ligera, puedes escurrir muy bien el atún antes de incorporarlo.

¿Qué tipo de atún utilizar?

La elección depende principalmente de tus preferencias.

Atún al natural

Es una opción interesante cuando queremos controlar la cantidad de aceite añadida al plato.

Tiene un sabor más limpio y permite que las verduras tengan mayor protagonismo.

Atún en aceite

Resulta más intenso y jugoso.

Además, combina especialmente bien con un aliño sencillo de aceite de oliva, vinagre y hierbas aromáticas.

Atún en aceite de oliva

Es una opción especialmente apropiada para una receta de inspiración mediterránea.

En cualquier caso, lo importante es escoger un producto de calidad y escurrirlo correctamente.


Las verduras que mejor combinan

Una buena ensalada mediterránea con atún debe tener diferentes texturas.

No se trata únicamente de añadir muchas verduras, sino de conseguir que cada una aporte algo diferente.

Tomate

Es uno de los ingredientes fundamentales.

Aporta jugosidad, color y un agradable contraste entre dulzor y acidez.

Los tomates maduros de temporada suelen proporcionar un resultado especialmente sabroso.

Pepino

Aporta frescura y una textura crujiente.

Es especialmente interesante durante el verano porque hace que la ensalada resulte todavía más refrescante.

Cebolla

La cebolla proporciona intensidad.

Si prefieres un sabor más suave, puedes utilizar cebolla dulce o dejarla unos minutos en agua fría antes de incorporarla.

Pimiento

El pimiento añade color y un sabor vegetal característico.

Puedes utilizar pimiento rojo, verde o amarillo, dependiendo del resultado que quieras conseguir.

Lechuga

Aporta volumen y una textura ligera.

Puedes utilizar lechuga romana, iceberg, hoja de roble, mezcla de brotes o cualquier otra variedad que tengas disponible.

Aceitunas

Las aceitunas aportan ese toque salado tan característico de muchas preparaciones mediterráneas.

Unas pocas son suficientes para potenciar mucho el sabor.


El secreto está en el aliño

Una ensalada sencilla puede pasar de correcta a extraordinaria gracias a un buen aliño.

Para esta receta no necesitas una salsa complicada.

Un aliño mediterráneo básico puede prepararse con:

  • aceite de oliva virgen extra;
  • vinagre o zumo de limón;
  • una pequeña cantidad de sal;
  • pimienta negra;
  • y, opcionalmente, hierbas aromáticas.

La proporción de aceite y ácido puede adaptarse al gusto.

Si quieres una ensalada con un sabor más suave, utiliza menos vinagre.

Si te gustan los sabores intensos, puedes aumentar ligeramente la cantidad de limón o vinagre.

¿Aceite de oliva o vinagre?

No es necesario elegir.

La combinación de ambos crea un equilibrio muy agradable.

El aceite aporta untuosidad, mientras que el componente ácido ayuda a realzar los sabores.

El resultado debe ser un aliño que acompañe a los ingredientes, no que los oculte.


Cómo conseguir una ensalada especialmente sabrosa

Uno de los errores más frecuentes al preparar ensaladas es pensar que basta con mezclar todos los ingredientes.

El orden y la temperatura también importan.

Utiliza ingredientes frescos

Cuanto mejor sea la materia prima, menos tendrás que hacer para conseguir un buen resultado.

Un buen tomate y un aceite de oliva de calidad pueden transformar completamente una ensalada sencilla.

Escurre bien las verduras

El exceso de agua puede diluir el aliño y hacer que la ensalada resulte insípida.

Después de lavar las verduras, sécalas correctamente.

Escurre el atún

Si utilizas conserva, elimina el exceso de líquido o aceite antes de añadirlo.

Así podrás controlar mejor la textura final.

Aliña justo antes de servir

Si aliñamos la ensalada demasiado pronto, algunas verduras pueden perder parte de su textura crujiente.

Para una ensalada especialmente fresca, lo ideal es añadir el aliño poco antes de llevarla a la mesa.


Variaciones de la ensalada mediterránea con atún

Una de las mejores características de esta receta es que admite numerosas modificaciones.

Ensalada mediterránea con atún y huevo

El huevo cocido es una de las mejores incorporaciones posibles.

Añade proteínas y hace que el plato resulte más contundente.

Además, la yema combina especialmente bien con el aceite de oliva y el atún.

Ensalada mediterránea con atún y patata

Si buscas una ensalada más completa, puedes incorporar patata cocida.

Esta versión resulta especialmente apropiada para una comida familiar.

La patata aporta una textura suave y convierte la ensalada en un plato mucho más saciante.

Ensalada mediterránea con atún y garbanzos

Los garbanzos son otra excelente opción.

Esta combinación reúne legumbres, verduras y pescado en un mismo plato.

Además, resulta muy práctica para preparar con antelación.

Ensalada con pasta y atún

Una pequeña cantidad de pasta cocida puede transformar la receta en una ensalada de pasta mediterránea.

Es perfecta para llevar al trabajo, a un picnic o para dejar preparada en el frigorífico.

Con queso feta

Si te gustan los sabores mediterráneos más intensos, puedes añadir queso feta.

Su sabor salado combina muy bien con tomate, pepino, aceitunas y atún.


Ensalada mediterránea con atún para el verano

Cuando llega el calor, las ensaladas se convierten en protagonistas de muchas comidas.

Esta receta es especialmente adecuada para esos días porque puede servirse fría y no requiere elaboraciones largas.

Puedes prepararla por la mañana y mantener los ingredientes refrigerados hasta la hora de comer.

Un pequeño truco consiste en mantener el aliño separado y añadirlo justo antes de servir.

Así las verduras conservarán mejor su textura.

También puedes servirla acompañada de una rebanada de pan integral para conseguir una comida sencilla y equilibrada.


¿Es una ensalada saludable?

Una ensalada de atún saludable puede formar parte perfectamente de una alimentación equilibrada.

La combinación de verduras, pescado y aceite de oliva permite crear un plato con una buena variedad de nutrientes.

Sin embargo, que una ensalada sea saludable no depende solamente de su nombre.

También hay que tener en cuenta las cantidades.

Una ensalada cargada de salsas, quesos muy grasos, embutidos o grandes cantidades de aceite puede tener un perfil nutricional muy diferente de una ensalada basada principalmente en verduras.

Por eso, la clave está en mantener un equilibrio.

Aporte de las verduras

Las verduras proporcionan fibra, vitaminas, minerales y diferentes compuestos vegetales.

Además, aportan volumen al plato.

Aporte del atún

El pescado aporta proteínas.

Dependiendo del tipo de atún y de la conserva utilizada, también puede proporcionar diferentes cantidades de grasas.

Aporte del aceite de oliva

El aceite de oliva virgen extra es una de las grasas características de la alimentación mediterránea.

Aporta sabor y ayuda a mejorar la palatabilidad del plato.

Como ocurre con cualquier aceite, conviene utilizarlo en una cantidad adecuada a nuestras necesidades.


Información nutricional aproximada

Los valores nutricionales pueden cambiar considerablemente dependiendo de las cantidades utilizadas, el tipo de atún, la cantidad de aceite y los ingredientes adicionales.

Como orientación general, una ración puede aportar:

  • Proteínas: principalmente procedentes del atún y, si se utiliza, del huevo.
  • Fibra: procedente de las verduras y posibles legumbres.
  • Grasas: principalmente del aceite de oliva, aceitunas y pescado.
  • Hidratos de carbono: principalmente de las verduras y de ingredientes opcionales como patata, pasta o garbanzos.
  • Vitaminas y minerales: procedentes principalmente de las verduras.

Si necesitas controlar calorías, sal, grasas o cualquier otro componente de la alimentación, lo recomendable es calcular los valores utilizando las cantidades exactas y las etiquetas nutricionales de los productos empleados.


¿Se puede preparar con antelación?

Sí, aunque conviene hacerlo de una determinada manera.

Puedes dejar preparadas las verduras y el atún unas horas antes, pero es preferible conservar el aliño aparte.

Esto resulta especialmente útil si quieres preparar la comida con antelación.

También puedes montar la ensalada en un recipiente hermético y llevar el aliño en otro pequeño recipiente.

Justo antes de comer, añades el aliño, mezclas y listo.

Para llevar al trabajo

Esta ensalada puede ser una excelente opción para un almuerzo fuera de casa.

Utiliza un recipiente con tapa hermética y conserva la preparación refrigerada hasta el momento de consumirla.

Si lleva huevo, pescado u otros alimentos perecederos, es especialmente importante mantener una correcta refrigeración.

Ensalada Mediterránea con Atún: Receta Fácil, Fresca y Saludable


Consejos para una ensalada perfecta

1. No te excedas con el aliño

Es mejor comenzar con poca cantidad y añadir más si es necesario.

2. Busca contraste

Combina ingredientes blandos y crujientes.

Por ejemplo, tomate maduro con pepino y cebolla.

3. Añade el atún al final

Así podrás distribuirlo sin deshacerlo demasiado.

4. Cuida la presentación

Una ensalada colorida resulta mucho más apetecible.

Distribuye los ingredientes de manera que puedan distinguirse.

5. Utiliza hierbas aromáticas

Orégano, perejil, albahaca o incluso unas hojas de menta pueden aportar un toque diferente.


Errores que conviene evitar

Preparar una ensalada parece sencillo, pero existen pequeños errores que pueden perjudicar el resultado.

Verduras mojadas: diluyen el aliño.

Exceso de aceite: puede hacer que el plato resulte pesado.

Demasiada sal: hay que recordar que el atún en conserva y las aceitunas pueden aportar bastante sabor salado.

Aliñar demasiado pronto: algunas verduras pierden textura.

Ingredientes sin temperatura adecuada: una ensalada mediterránea suele resultar más agradable cuando está fresca, aunque no necesariamente helada.


¿Con qué acompañar esta ensalada?

Esta ensalada puede funcionar como plato principal o como acompañamiento.

Puedes servirla con:

  • pan integral;
  • una tortilla francesa;
  • pescado al horno;
  • pollo a la plancha;
  • verduras asadas;
  • patatas cocidas;
  • arroz;
  • o una pequeña crema de verduras.

Si la utilizas como guarnición, puedes reducir la cantidad de atún.

Si quieres convertirla en plato principal, puedes añadir huevo, garbanzos, patata o una pequeña cantidad de pasta.


Una receta perfecta para toda la familia

Otra ventaja de esta preparación es que puede adaptarse fácilmente a diferentes gustos.

A los niños quizá les guste una versión sencilla con tomate, maíz y atún.

Los adultos pueden preferir una versión más intensa con aceitunas, cebolla, pimiento y un aliño de aceite de oliva y limón.

También puedes colocar los ingredientes por separado y permitir que cada persona monte su propia ensalada.

Es una manera sencilla de conseguir que una comida saludable resulte más atractiva para toda la familia.


Preguntas frecuentes sobre la ensalada mediterránea con atún

¿Qué lleva una ensalada mediterránea con atún?

Puede llevar tomate, lechuga, pepino, cebolla, pimiento, aceitunas y atún, aunque los ingredientes pueden variar. El aliño suele prepararse con aceite de oliva y algún elemento ácido como limón o vinagre.

¿Puedo hacerla sin lechuga?

Por supuesto. Puedes utilizar tomate, pepino, pimiento, cebolla y atún como base.

¿Puedo añadir huevo?

Sí. El huevo cocido combina muy bien con el atún y convierte la ensalada en una opción más completa.

¿Se puede preparar el día anterior?

Sí, aunque es recomendable conservar el aliño separado hasta el momento de servir.

¿Qué atún es mejor?

Puedes utilizar atún al natural, en aceite de girasol o en aceite de oliva. La elección depende de tus preferencias y del perfil nutricional que busques.

¿Puedo utilizar atún fresco?

Sí. El atún fresco cocinado y enfriado también puede utilizarse, aunque cambia la textura y el sabor respecto al atún en conserva.

¿Es una buena ensalada para cenar?

Puede ser una opción ligera para la cena, especialmente si se prepara con una cantidad moderada de aceite y se acompaña de verduras variadas.

¿Puedo hacerla sin cebolla?

Sí. La cebolla es opcional y puedes sustituirla por cebollino, utilizar cebolla dulce o simplemente eliminarla.

¿Cómo conseguir que quede más crujiente?

Utiliza verduras frescas, sécalas bien después de lavarlas y añade el aliño justo antes de comer.


Conclusión

La ensalada mediterránea con atún demuestra que una receta sencilla puede convertirse en un plato completo, colorido y lleno de sabor.

No necesitas ingredientes sofisticados ni técnicas complicadas. Con unas buenas verduras, una conserva de atún, aceite de oliva y un aliño equilibrado puedes preparar una comida que funciona prácticamente en cualquier época del año.

Además, es una receta muy fácil de personalizar. Puedes añadir huevo, patata, garbanzos, pasta, queso feta u otros ingredientes según tus gustos.

Y esa versatilidad es precisamente una de sus mayores virtudes.

Fresca, rápida, sencilla y mediterránea: una de esas recetas que merece la pena tener siempre a mano.

 

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