Fabada asturiana en olla JRD: la receta tradicional asturiana que conquista cualquier mesa
Fabada Asturiana en Olla JRD: Receta Tradicional Fácil, Cremosa y Lista en Mucho Menos Tiempo
La receta de fabada asturiana en olla JRD es una de esas recetas que convierten una comida normal en un auténtico acontecimiento familiar. Pocos platos representan tan bien la cocina española como esta elaboración tradicional, rica, reconfortante y llena de sabor. Gracias a la olla JRD, una olla eléctrica a presión moderna y eficiente, preparar una auténtica fabada asturiana resulta mucho más sencillo, rápido y cómodo, manteniendo toda la esencia de la receta original.
La primera vez que preparé fabada asturiana en olla JRD
Recuerdo perfectamente una fría mañana de invierno en la que decidí preparar una fabada asturiana utilizando una olla eléctrica a presión. Hasta ese momento, siempre había asociado esta receta con largas horas de cocción, vigilancia constante y una cocina impregnada de aromas durante toda la mañana.
La sorpresa llegó cuando comprobé que la olla JRD conseguía unas fabes tiernas, melosas y llenas de sabor, respetando la tradición mientras reducía considerablemente el tiempo de elaboración.
Desde entonces, esta receta se ha convertido en una de las más repetidas en casa. Cuando llegan los meses fríos, pocas cosas apetecen más que un plato humeante de fabada tradicional asturiana acompañado de buen pan.
Qué es la fabada asturiana
La fabada asturiana es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española. Su origen se encuentra en Asturias, donde las famosas fabes de la granja se cocinan lentamente junto al tradicional compango asturiano.
Este compango suele estar formado por:
- Chorizo asturiano.
- Morcilla asturiana.
- Panceta curada.
- Lacón.
La combinación de estos ingredientes genera un caldo intenso, aromático y profundamente sabroso que convierte a la fabada en un auténtico símbolo culinario.
Por qué preparar fabada asturiana en olla JRD
La olla JRD ofrece importantes ventajas para cocinar legumbres y especialmente para preparar una fabada asturiana fácil.
Ahorro de tiempo
La principal ventaja es la reducción del tiempo de cocción respecto al método tradicional.
Mejor conservación de sabores
La cocción a presión ayuda a concentrar los aromas y potencia el sabor final del plato.
Menor consumo energético
La olla eléctrica consume menos energía que mantener una cocción prolongada en cocina convencional.
Cocción uniforme
Las fabes quedan tiernas de forma homogénea, evitando que unas queden duras mientras otras se deshacen.
Mayor comodidad
Permite cocinar prácticamente sin supervisión constante.
El secreto de una auténtica fabada asturiana
Aunque la olla JRD facilita enormemente el proceso, existen varios factores que siguen siendo fundamentales.
Utilizar fabes de calidad
Las fabes son el alma de la receta. Cuanto mejor sea la materia prima, mejor será el resultado.
Elegir un buen compango
El sabor final depende en gran medida de la calidad del chorizo, la morcilla y la panceta.
No remover durante la cocción
Las fabes son delicadas. Removerlas puede romperlas y afectar a la textura final.
Respetar los tiempos de reposo
Una buena fabada mejora notablemente después de reposar.
Fabada asturiana receta tradicional
Ingredientes:
- Judias o fabes (puestas de remojo el dia anterior)
- Preparado de fabada compuesto por chorizo, morcilla y lacón
- 2 patatas
- Pimentón
- Tomate frito ( 1 brick pequeño )
- Pastilla Avecrem carne
- Un chorrito de aceite de oliva
- Una cucharada de harina
- Sal
Preparación:
En olla eléctrica echamos todos los ingredientes de golpe y cubrimos con agua. Lo removemos bién para que se mezclen todos los ingredientes bién (especialmente la harina, que suele hacer grumos, pero con un par de meneos de cuchara desaparecen ). Marcamos menu carne/legumbres y marcamos 50 minutos.
Y ya está…..a coger pan para mojar en la salsita.
Y si queremos hacer la receta tradicional asturiana de toda la vida:
Ingredientes para la receta casera asturiana :
- Judias o fabes (puestas de remojo el dia anterior)
- Preparado de fabada compuesto por chorizo, morcilla y lacón
- 2 patatas
- Pimentón
- Tomate frito ( 1 brick pequeño )
- Pastilla Avecrem carne
- Un chorrito de aceite de oliva
- Una cucharada de harina
- Sal
Fabada asturiana tradicional casera
La fabada asturiana es uno de esos platos que necesitan poco para convertirse en una comida memorable. Unas buenas fabes, un buen compango y una cocción lenta son la base de esta receta de cuchara, contundente y reconfortante.
Esta versión parte de los ingredientes de nuestra receta familiar y mantiene las patatas, el tomate y el toque de pimentón que le dan un carácter más casero. Si buscas una elaboración estrictamente tradicional asturiana, puedes prescindir de la patata, el tomate, la harina y la pastilla de caldo.
Preparación
1. Poner las fabes en remojo
La noche anterior ponemos las fabes en un recipiente amplio y las cubrimos con abundante agua fría.
Deben permanecer en remojo aproximadamente 8-12 horas. Durante este tiempo aumentarán considerablemente de tamaño, por lo que es importante utilizar suficiente agua.
Al día siguiente escurrimos las fabes y las enjuagamos suavemente con agua fría.
2. Preparar el compango
Lavamos ligeramente el chorizo, la morcilla y el lacón para eliminar posibles restos superficiales de sal.
Si el lacón está bastante salado, podemos dejarlo también unas horas en agua antes de cocinarlo.
Colocamos el compango en una olla grande junto con las fabes.
3. Cubrir con agua fría
Añadimos agua fría hasta cubrir las fabes y el compango.
El agua debe quedar aproximadamente uno o dos centímetros por encima de las legumbres.
Es preferible quedarse un poco corto y añadir agua durante la cocción que comenzar con un exceso de líquido.
4. Comenzar la cocción
Ponemos la olla a fuego medio-alto hasta que comience a hervir.
Cuando aparezca espuma en la superficie, la retiramos cuidadosamente con una espumadera.
Este paso ayuda a conseguir un caldo más limpio.
Una vez que comience el hervor, bajamos el fuego y dejamos cocinar a fuego suave.
5. Añadir el sofrito casero
Mientras las fabes comienzan a cocinarse, preparamos un pequeño sofrito.
En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva.
Añadimos la harina y removemos durante unos segundos para que pierda el sabor a crudo.
Apartamos la sartén del fuego y añadimos una pequeña cantidad de pimentón, removiendo rápidamente para evitar que se queme.
Incorporamos después el tomate frito y mezclamos bien.
Este sofrito aportará color, sabor y una textura ligeramente más ligada al caldo.
6. Incorporar el sofrito a la olla
Cuando las fabes hayan comenzado a ablandarse, incorporamos el sofrito a la olla.
Removemos con mucho cuidado.
Es preferible mover la olla suavemente con movimientos circulares antes que introducir una cuchara y remover directamente las fabes, ya que de esta manera evitamos que se rompan.
7. Añadir las patatas
Pelamos las patatas y las cortamos en trozos medianos.
Las incorporamos a la olla cuando las fabes estén aproximadamente a mitad de cocción.
De esta manera tendrán tiempo suficiente para quedar tiernas sin deshacerse completamente.
8. Cocción lenta
Continuamos cocinando a fuego bajo hasta que las fabes estén completamente tiernas.
El tiempo dependerá mucho de la variedad y antigüedad de las fabes.
Como referencia, podemos necesitar aproximadamente 2-3 horas, aunque debemos comprobar la textura durante la cocción.
Si el guiso necesita más líquido, añadimos pequeñas cantidades de agua fría.
9. La sal, al final
Hay que tener especial cuidado con la sal porque el chorizo, la morcilla y especialmente el lacón pueden aportar bastante cantidad.
Por este motivo, es preferible no salar demasiado al principio.
Probamos el caldo hacia el final de la cocción y rectificamos de sal solamente si es necesario.
10. Reposar antes de servir
Cuando las fabes estén tiernas y el caldo tenga una textura ligada y sabrosa, apagamos el fuego.
Dejamos reposar la fabada durante 15-30 minutos antes de servir.
Este reposo permite que los sabores se integren y que el caldo adquiera una textura todavía más agradable.
Cómo servir la fabada
Servimos las fabes bien calientes en platos hondos, procurando repartir también parte del compango.
Podemos cortar el chorizo, la morcilla y el lacón en trozos y distribuirlos entre los comensales.
Un buen pan rústico es prácticamente imprescindible para acompañar este tipo de plato.
Un truco para conseguir un caldo más cremoso
Si quieres que el caldo quede más espeso y trabado, no hace falta añadir demasiada harina.
Una buena técnica consiste en sacar al final de la cocción una pequeña cantidad de fabes, aplastarlas con un tenedor y devolverlas a la olla.
El almidón de las propias fabes ayudará a espesar el caldo de forma natural.
¿Está más rica al día siguiente?
En muchas ocasiones, sí.
Como sucede con otros grandes platos de cuchara, la fabada puede ganar intensidad después de reposar unas horas.
Si la preparas el día anterior, guárdala en el frigorífico una vez que se haya enfriado y recaliéntala posteriormente a fuego suave.
Es posible que al día siguiente el caldo esté más espeso. En ese caso, podemos añadir un pequeño chorrito de agua mientras la calentamos.
Importante sobre la receta tradicional
Si queremos hablar de fabada asturiana tradicional en sentido estricto, la receta debería simplificarse.
La base tradicional son las fabes y el compango, normalmente formado por chorizo, morcilla y productos de cerdo como el lacón.
La patata, el tomate frito, la harina, la pastilla de caldo y determinados condimentos pertenecen más a las adaptaciones familiares que a la elaboración asturiana clásica.
Por eso, para tu web, yo presentaría esta receta como “fabada asturiana casera” o “fabada asturiana adaptada” si quieres mantener todos estos ingredientes.
Así evitamos afirmar que una receta es estrictamente tradicional cuando realmente incorpora ingredientes propios de una adaptación doméstica.
Resultado final
El resultado debe ser una fabada de color intenso, con un caldo sabroso y ligeramente espeso, fabes tiernas pero enteras y el sabor característico del compango.
Es un plato contundente, perfecto para los días fríos y para esas comidas familiares en las que queremos poner sobre la mesa una receta abundante, reconfortante y llena de sabor.
Beneficios nutricionales de la fabada asturiana
Aunque suele considerarse un plato contundente, la fabada también aporta numerosos nutrientes.
Rica en proteínas
Las fabes y los productos cárnicos aportan proteínas de alto valor biológico.
Fuente de fibra
Las legumbres favorecen el tránsito intestinal y aumentan la sensación de saciedad.
Minerales esenciales
Hierro, magnesio, fósforo y potasio forman parte de su composición nutricional.
Energía duradera
Los hidratos de carbono complejos proporcionan energía de liberación lenta.
Cómo conseguir una fabada asturiana cremosa
Uno de los aspectos más valorados en una buena fabada es la textura del caldo.
La cremosidad natural aparece gracias al almidón liberado por las fabes durante la cocción.
Para potenciar este efecto:
- Utiliza fabes de calidad.
- Respeta los tiempos de remojo.
- Evita remover.
- Permite reposar el plato antes de servir.
La tradición asturiana en cada cucharada
La fabada forma parte de la identidad gastronómica de Asturias.
Durante generaciones ha estado presente en celebraciones familiares, reuniones de amigos y festividades populares.
Su popularidad ha trascendido fronteras hasta convertirse en uno de los platos más conocidos de la cocina española.
Cada cucharada transmite historia, tradición y cultura gastronómica.
Errores frecuentes al preparar fabada asturiana en olla eléctrica
Usar fabes demasiado viejas
Pueden requerir más tiempo de cocción y ofrecer peores resultados.
Exceso de agua
Un caldo demasiado líquido reduce intensidad y cremosidad.
Abrir la olla continuamente
Interrumpe la cocción y altera el resultado.
Utilizar embutidos de baja calidad
La diferencia de sabor es enorme.
Cómo servir la fabada asturiana
La presentación también influye en la experiencia gastronómica.
Lo ideal es servirla:
- Muy caliente.
- En platos hondos.
- Con pan rústico.
- Acompañada de una ensalada ligera.
Algunas familias prefieren presentar el compango por separado para que cada comensal ajuste la cantidad a su gusto.
Cuándo preparar esta receta de comida asturiana
La fabada asturiana es perfecta para:
- Comidas familiares.
- Domingos de invierno.
- Reuniones con amigos.
- Celebraciones especiales.
- Menús tradicionales españoles.
Aunque suele asociarse al invierno, su sabor es tan apreciado que muchos la disfrutan durante todo el año.
Por qué esta receta funciona siempre
Después de años preparando recetas tradicionales tanto en cocina convencional como en distintas ollas eléctricas, puedo afirmar que la olla JRD es una de las mejores opciones para cocinar legumbres.
He preparado esta fabada numerosas veces ajustando tiempos, cantidades y técnicas hasta conseguir un resultado consistente y muy similar al de una cocción tradicional lenta.
La clave está en combinar ingredientes auténticos con la tecnología adecuada.
Cada vez que la preparo para familiares o invitados, la reacción suele ser la misma: sorpresa por la intensidad del sabor y por la textura cremosa de las fabes.
Este tipo de experiencia práctica es precisamente lo que permite recomendar esta receta con total confianza.
Consejos de experto para una fabada perfecta
Cocina la víspera
La fabada gana sabor de un día para otro.
No escatimes en la calidad del compango
Es la base del sabor tradicional.
Utiliza agua de buena calidad
Puede influir notablemente en la textura final de las legumbres.
Respeta el reposo
Un reposo adecuado mejora la integración de sabores.
Sirve sin prisas
La fabada es una receta para disfrutar lentamente.
Por qué la olla JRD está revolucionando las recetas tradicionales
Las ollas eléctricas a presión han transformado la forma de cocinar en miles de hogares.
Permiten mantener recetas tradicionales como la fabada asturiana, el cocido, las lentejas o los garbanzos con resultados excelentes y un esfuerzo mucho menor.
La olla JRD destaca especialmente por:
- Facilidad de uso.
- Programas automáticos.
- Seguridad.
- Ahorro energético.
- Resultados consistentes.
Una receta fabada que nunca pasa de moda
Las tendencias gastronómicas cambian constantemente, pero la fabada asturiana sigue ocupando un lugar privilegiado en la cocina española.
Su combinación de tradición, sabor y poder reconfortante la convierten en un plato eterno.
Cuando las temperaturas bajan y apetece una comida de verdad, pocas recetas pueden competir con una auténtica fabada asturiana en olla JRD.
Cada cucharada reúne siglos de tradición gastronómica, ingredientes de calidad y el placer de compartir una buena comida alrededor de la mesa.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer fabada asturiana en una olla JRD eléctrica a presión?
Sí. La olla JRD permite obtener excelentes resultados reduciendo considerablemente el tiempo de cocción.
¿Es necesario poner las fabes en remojo?
Sí. El remojo ayuda a conseguir una cocción uniforme y una textura más cremosa.
¿Cuánto dura la fabada en la nevera?
Puede conservarse entre 3 y 4 días correctamente refrigerada.
¿Se puede congelar?
Sí. La fabada congela muy bien y mantiene gran parte de su sabor y textura.
¿Por qué mi fabada queda líquida?
Normalmente por exceso de agua o por utilizar fabes que liberan poco almidón.
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La historia de la fabada asturiana: un tesoro de la gastronomía española
Hablar de la fabada asturiana es hablar de una de las recetas más representativas de España. Aunque hoy es conocida internacionalmente, sus raíces se encuentran en las cocinas rurales asturianas, donde las familias aprovechaban los productos de la matanza y las excelentes fabes cultivadas en la región para elaborar comidas nutritivas capaces de alimentar a toda la familia durante las largas jornadas de trabajo.
Con el paso del tiempo, la receta evolucionó hasta convertirse en un símbolo gastronómico de Asturias. Actualmente, la fabada asturiana es una de las recetas más buscadas por quienes desean disfrutar de la auténtica cocina tradicional española.
Preparar una fabada asturiana en olla JRD permite acercar esta tradición centenaria a los hogares modernos sin renunciar al sabor auténtico que ha conquistado a generaciones enteras.
Por qué las fabes son las auténticas protagonistas
Muchas personas piensan que el secreto de una buena fabada está en el compango, pero los cocineros asturianos suelen coincidir en algo: sin unas buenas fabes, no existe una gran fabada.
Las auténticas fabes asturianas poseen características únicas:
- Tamaño grande.
- Piel fina.
- Textura mantecosa.
- Capacidad para absorber sabores.
- Excelente comportamiento durante la cocción.
Cuando se cocinan correctamente, liberan parte de su almidón y crean esa salsa cremosa tan característica que convierte una simple receta de legumbres en una experiencia gastronómica inolvidable.
El poder del compango tradicional
El compango es el conjunto de embutidos y carnes que aporta personalidad a la receta.
Cada ingrediente desempeña una función específica:
Chorizo asturiano
Aporta color, grasa y profundidad de sabor.
Morcilla asturiana
Contribuye con aromas intensos y una textura característica.
Panceta curada
Añade jugosidad y riqueza al caldo.
Lacón
Proporciona notas ahumadas y una gran complejidad gastronómica.
La combinación de estos ingredientes es la razón por la que una auténtica fabada asturiana resulta tan difícil de olvidar.
Cómo lograr una fabada digna de restaurante
Existen varios detalles que marcan la diferencia entre una fabada correcta y una espectacular.
Controlar la cantidad de líquido
El caldo debe cubrir las fabes, pero no inundarlas.
Una cantidad excesiva de agua puede diluir los sabores.
Elegir ingredientes frescos
La calidad de la materia prima siempre se refleja en el resultado final.
Cocinar con paciencia
Aunque la olla JRD acelera el proceso, los tiempos de reposo siguen siendo fundamentales.
No romper las fabes
Una fabada visualmente atractiva conserva la mayoría de las fabes enteras.
La fabada asturiana – plato de cuchara – y la cocina de aprovechamiento
Durante generaciones, esta receta fue un ejemplo perfecto de cocina sostenible.
Las familias utilizaban los productos disponibles tras la matanza y conseguían preparar comidas abundantes con ingredientes sencillos.
Esta filosofía continúa vigente hoy en día:
- Aprovechamiento máximo de ingredientes.
- Cocina económica.
- Alto valor nutricional.
- Gran rendimiento por ración.
Por eso la fabada sigue siendo una de las recetas familiares favoritas en miles de hogares.
Qué beber con una fabada asturiana
Una buena fabada merece un acompañamiento adecuado.
Las opciones más populares son:
Sidra asturiana
La elección más tradicional.
Vino tinto joven
Su frescura ayuda a equilibrar la intensidad del plato.
Agua mineral
Ideal para quienes desean apreciar todos los matices de la receta.
Cerveza artesanal
Especialmente las variedades tostadas o de estilo lager.
Cómo conservar la fabada correctamente
Una de las ventajas de esta receta es que suele mejorar al día siguiente.
En frigorífico
Puede mantenerse entre tres y cuatro días en perfecto estado.
En congelador
Puede conservarse varios meses.
Recalentado
Lo ideal es hacerlo lentamente para preservar la textura de las fabes.
Muchos cocineros consideran que la fabada recalentada al día siguiente está incluso más rica que recién hecha.
La fabada como plato para reuniones familiares
Existen recetas pensadas para una persona y otras diseñadas para compartir.
La fabada pertenece claramente al segundo grupo.
Su carácter generoso y reconfortante la convierte en una opción perfecta para:
- Comidas familiares.
- Reuniones con amigos.
- Celebraciones especiales.
- Domingos de invierno.
- Fiestas tradicionales.
Pocas recetas tienen la capacidad de reunir a varias generaciones alrededor de una misma mesa como lo hace una auténtica fabada asturiana.
Experiencia real cocinando fabada en olla JRD
Después de numerosas pruebas con distintas variedades de fabes y diferentes configuraciones de ollas eléctricas, la olla JRD ha demostrado ofrecer resultados especialmente consistentes.
La primera vez que adapté la receta tradicional a una olla eléctrica tenía ciertas dudas sobre si las fabes conservarían su textura característica.
Sin embargo, tras varios intentos encontré el equilibrio perfecto entre presión, tiempo y reposo.
Desde entonces, esta versión se ha convertido en la más solicitada por familiares y amigos.
La principal ventaja es que permite obtener una fabada cremosa, sabrosa y muy cercana a la versión tradicional con un esfuerzo considerablemente menor.
Esta experiencia práctica es precisamente lo que respalda las recomendaciones incluidas en esta receta y ayuda a garantizar resultados fiables incluso para quienes preparan fabada por primera vez.
Curiosidades que quizá no conocías sobre la fabada asturiana
- La fabada es considerada uno de los platos nacionales de España.
- Su fama internacional crece cada año.
- Las fabes asturianas cuentan con reconocimiento de calidad protegido.
- Existen concursos gastronómicos dedicados exclusivamente a la fabada.
- Asturias celebra numerosos eventos donde este plato es el protagonista absoluto.
- Es una de las recetas más fotografiadas y compartidas en redes sociales relacionadas con gastronomía española.
Información nutricional aproximada por ración de fabada asturiana en olla JRD
Importante: Los valores son orientativos y pueden variar según la cantidad de compango, el tamaño de las raciones y los ingredientes utilizados.
| Nutriente | Cantidad por ración |
|---|---|
| Energía | 650-750 kcal |
| Proteínas | 28-35 g |
| Hidratos de carbono | 45-55 g |
| Azúcares | 2-4 g |
| Grasas totales | 35-45 g |
| Grasas saturadas | 12-18 g |
| Fibra alimentaria | 12-16 g |
| Sodio | 1.000-1.800 mg |
| Hierro | 5-8 mg |
| Potasio | 900-1.200 mg |
| Magnesio | 90-120 mg |
Beneficios nutricionales de la fabada asturiana
La fabada asturiana es mucho más que un plato tradicional. También aporta nutrientes esenciales que pueden formar parte de una alimentación equilibrada cuando se consume con moderación.
Excelente fuente de proteínas
Las fabes combinadas con el compango proporcionan proteínas de alta calidad que ayudan al mantenimiento de la masa muscular y contribuyen a una mayor sensación de saciedad.
Rica en fibra
Las legumbres son una de las mejores fuentes naturales de fibra, favoreciendo la salud digestiva y ayudando a controlar los niveles de glucosa en sangre.
Alto contenido en minerales
La receta aporta hierro, fósforo, potasio y magnesio, minerales fundamentales para numerosas funciones del organismo.
Energía de larga duración
Gracias a los hidratos de carbono complejos presentes en las fabes, la energía se libera de forma gradual, evitando picos bruscos de hambre.
Efecto saciante
Su combinación de fibra, proteínas y grasas saludables convierte a la fabada en un plato muy satisfactorio que ayuda a controlar el apetito durante varias horas.
¿Es saludable la fabada asturiana?
Sí, especialmente por su elevado contenido en legumbres. No obstante, debido a la presencia de embutidos tradicionales como chorizo, morcilla y panceta, también contiene una cantidad significativa de grasas y sodio.
Para disfrutarla dentro de una dieta equilibrada:
- Acompáñala con una ensalada fresca.
- Evita segundos platos muy pesados.
- Modera el tamaño de la ración.
- Reserva esta receta para una o dos ocasiones al mes si sigues una dieta baja en grasas saturadas.
Valor nutricional destacado
Las fabes utilizadas en la fabada asturiana destacan por su contenido en proteínas vegetales, fibra soluble, hierro, magnesio y potasio, nutrientes que contribuyen a una alimentación equilibrada. Diversos organismos de salud recomiendan incluir legumbres varias veces por semana dentro de un patrón alimentario saludable. Aunque la fabada tradicional contiene embutidos que aumentan el aporte calórico y de sodio, sigue siendo una receta con un perfil nutricional interesante cuando se consume de forma ocasional y en porciones adecuadas.
Resumen nutricional rápido
✅ Alta en proteínas
✅ Rica en fibra
✅ Muy saciante
✅ Fuente de hierro y potasio
✅ Aporta energía sostenida
⚠️ Contiene bastante sodio
⚠️ Moderada-alta en grasas saturadas debido al compango tradicional
