Croquetas de bacalao al estilo de Portugal: receta tradicional, cremosa y muy crujiente
Receta de croquetas de bacalao al estilo de Portugal: un bocado con sabor a tradición
Las croquetas de bacalao al estilo de Portugal son uno de esos aperitivos que consiguen reunir en un solo bocado buena parte de la esencia de la cocina portuguesa: ingredientes sencillos, mucho sabor, una textura irresistible y ese carácter casero que convierte una receta humilde en algo verdaderamente especial.
El bacalao ocupa un lugar privilegiado en la gastronomía portuguesa. Se dice popularmente que existen cientos de maneras de prepararlo y, entre todas ellas, las preparaciones en forma de croqueta o pastel de bacalao se encuentran entre las más conocidas y queridas.
Estas croquetas destacan por su exterior dorado y crujiente y por un interior suave, jugoso y lleno de sabor. El contraste de texturas es precisamente una de sus grandes virtudes: al morderlas encontramos una capa exterior ligeramente crujiente que da paso a un relleno delicado en el que el bacalao es el auténtico protagonista.
Aunque son perfectas como aperitivo, también pueden convertirse en una cena sencilla acompañadas de una ensalada, verduras o una guarnición ligera. Y, por supuesto, son una excelente opción para servir cuando tenemos invitados.
¿Qué tienen de especial las croquetas de bacalao portuguesas?
La diferencia principal está en su filosofía. No se trata de esconder el bacalao bajo una masa pesada, sino de conseguir que cada croqueta tenga un equilibrio perfecto entre pescado, patata y los aromas característicos de la cocina portuguesa.
El resultado debe ser sabroso pero no excesivamente intenso, cremoso pero suficientemente firme para poder formar las croquetas y crujiente en el exterior.
Una buena croqueta de bacalao portuguesa debe resultar ligera al comerla. Cuando está correctamente elaborada, no debería sentirse excesivamente grasienta ni tener una masa compacta.
La textura es fundamental. El interior debe mantenerse unido, pero al mismo tiempo debe ser tierno y agradable.
Otro aspecto importante es el desalado del bacalao. Este paso determina buena parte del resultado final. Si el bacalao conserva demasiada sal, puede arruinar el equilibrio del plato. Si, por el contrario, queda completamente insípido, perderemos parte de la personalidad que caracteriza a esta receta.
Un pequeño viaje gastronómico a Portugal
Las croquetas de bacalao forman parte de una tradición culinaria profundamente relacionada con el consumo de este pescado en Portugal.
El bacalao salado permitió históricamente conservar el pescado durante largos periodos y transportarlo con facilidad. Con el paso del tiempo se convirtió en uno de los productos más representativos de la gastronomía portuguesa.
En Portugal son conocidos especialmente como pastéis de bacalhau, aunque el nombre puede variar según la zona y la tradición familiar.
Más que una receta estrictamente idéntica en todos los hogares, existen diferentes maneras de prepararlos. Algunas versiones tienen una textura más cremosa, otras son algo más compactas y también encontramos diferencias en la proporción de bacalao y patata.
Esta variedad es precisamente una de las características más interesantes de la cocina tradicional: una misma receta puede cambiar ligeramente de una familia a otra y continuar siendo completamente reconocible.
El sabor de una receta que sabe a Portugal
Imagina una mesa preparada para compartir.
No hace falta una ocasión especial. Puede ser una comida familiar de domingo, una cena informal con amigos o simplemente un aperitivo antes de sentarse a comer.
En el centro de la mesa aparece una fuente de croquetas recién hechas. Están doradas, todavía calientes y desprenden ese aroma tan característico del bacalao junto con el perejil y los demás ingredientes.
La primera croqueta desaparece casi inmediatamente.
Después llega otra.
Y probablemente alguien pregunta si quedan más.
Ese es uno de los secretos de este tipo de recetas tradicionales. No necesitan una presentación complicada ni ingredientes sofisticados. Su atractivo está en conseguir que un plato aparentemente sencillo resulte memorable.
Las croquetas de bacalao portuguesas representan precisamente esa cocina de aprovechamiento y tradición en la que pocos ingredientes bien combinados pueden producir un resultado extraordinario.
Cómo hacer croquetas de bacalao al estilo de Portugal
Croquetas de bacalao al estilo de Portugal. Uno de los íconos de la comida portuguesa, es el bacalao, y como no, sus croquetas.
Aquí os paso la receta tradicional.
Ingredientes:
- 600 gr de bacalao (ya desalado y listo para cocinar)
- 800 gr de patatas
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 5 huevos
- Perejil
- Sal y pimienta
- Aceite de girasol para freir
Preparación:
Lavar las patatas, cortar por la mitad y cocerlas en agua hirviendo (con la piel), y con el bacalao.
El bacalao en unos 10 minutos estará ya cocido, debiendo ser retirado y dejamos que se terminen de hacer las patatas (unos 20 min más o menos, vamos pinchando con el tenedor hasta que veamos que ya están hechas).
Dejamos que se enfrie el bacalao, le quitamos las pieles y espinas que pueda tener, lo desmigamos (deshilachar, más bién), y lo echamos en un recipiente.
Una vez cocidas las patatas, las retiramos, le quitamos la piel, pasamos por el pasa-puré y las añadimos al bacalao.
Pelamos la cebolla y los dientes de ajo, picamos muy finito y lo añadimos también al recipiente donde tenemos las patatas y el bacalao.
Añadimos un poco de perejil, sal y pimienta y los huevos, uno a uno, y mezclandolo todo muy bién, hasta que estén todos los ingredientes bién mezclados entre sí.
Ahora con la ayuda de dos cucharas, vamos dando forma a las croquetas (si nos liamos con las cucharas, le podemos dar forma con las manos, el sabor no se alterará, es cuestión de estética).
Cuando tengamos todas las croquetas hechas, las congelamos y después, cuando nos haga falta, es solo cuestión de sacarlas del congelador y freirlas en abundante aceite de girasol, hasta que queden bién doraditos.
Los escurrimos en papel de cocina y a comer.
En Portugal se acompaña con arroz de tomate y ensalada de tomate y lechuga.
Experiencia y tradición detrás de la receta
Cuando hablamos de una receta tradicional portuguesa es importante entender que no existe una única versión universal.
Las croquetas de bacalao al estilo portugués tienen múltiples interpretaciones. Las proporciones pueden cambiar y también la textura final.
La experiencia culinaria demuestra que pequeños detalles tienen una gran influencia sobre el resultado: el punto de desalado del bacalao, la cantidad de humedad de la patata, el tamaño de las croquetas y la temperatura del aceite.
Por eso, más que obsesionarnos con conseguir una forma idéntica en cada unidad, debemos prestar atención a la textura de la masa.
La masa tiene que permitir formar las croquetas sin resultar líquida ni excesivamente seca. Si está demasiado húmeda, será complicado trabajarla y las croquetas pueden abrirse durante la fritura. Si está demasiado seca, el resultado será compacto.
La cocina portuguesa tradicional se caracteriza precisamente por aprovechar al máximo productos sencillos y conseguir platos llenos de sabor sin recurrir a elaboraciones innecesariamente complicadas.
El secreto está en conseguir el equilibrio perfecto
Una de las claves de esta receta es encontrar el equilibrio entre bacalao y patata.
La patata aporta suavidad y ayuda a crear una textura agradable. El bacalao aporta personalidad y sabor.
Si utilizamos demasiada patata, las croquetas pueden resultar insípidas. Si utilizamos demasiado bacalao y no ajustamos correctamente la textura, pueden resultar más difíciles de formar.
También es importante no abusar de los condimentos.
El bacalao ya tiene una personalidad gastronómica muy marcada. El objetivo de la cebolla, el ajo, el perejil y otros aromas es acompañarlo, no dominarlo.
¿Cómo debe ser la textura de una buena croqueta de bacalao y patata?
Este es probablemente uno de los aspectos más importantes de toda la receta.
Por fuera buscamos una superficie dorada y crujiente. Por dentro, una textura tierna y jugosa.
La diferencia entre una croqueta excelente y una simplemente correcta puede estar precisamente en ese contraste.
Al abrirla, el interior no debería parecer seco ni excesivamente compacto. Tampoco debería deshacerse completamente como un puré.
Debe conservar una estructura suave que permita reconocer perfectamente el bacalao y el resto de ingredientes.
La textura dependerá de varios factores, especialmente de la humedad del pescado y de la patata.
Por eso, si alguna vez preparas la receta y notas que la masa está algo más húmeda de lo esperado, no significa necesariamente que hayas hecho algo mal. El contenido de agua puede variar considerablemente entre diferentes variedades de patata y diferentes preparaciones del bacalao.
Los errores más frecuentes al preparar croquetas de bacalao
1. No controlar correctamente el desalado
Es uno de los errores más importantes.
El bacalao salado necesita un desalado adecuado y este proceso requiere tiempo. No conviene intentar acelerarlo sin tener en cuenta que la sal forma parte de la estructura de conservación del producto.
Una vez desalado, debemos probar una pequeña cantidad antes de añadir más sal a la elaboración.
2. Utilizar una patata demasiado húmeda
Una patata con demasiada humedad puede hacer que la masa sea difícil de trabajar.
La textura final debe ser suficientemente consistente para poder formar las croquetas.
3. Hacer las croquetas demasiado grandes
Las croquetas pequeñas o medianas suelen ser más fáciles de cocinar correctamente.
Si son excesivamente grandes, el exterior puede dorarse demasiado antes de que el interior alcance la temperatura adecuada.
4. Freír con el aceite demasiado frío
Cuando el aceite no está suficientemente caliente, las croquetas absorben más grasa y pueden perder parte de su textura crujiente.
5. Freír demasiadas croquetas a la vez
Introducir demasiadas unidades simultáneamente puede reducir la temperatura del aceite.
Es preferible trabajar en tandas para mantener unas condiciones de fritura estables.
6. Manipularlas demasiado
Una masa correctamente reposada resulta mucho más sencilla de trabajar.
Si intentamos formar las croquetas cuando la mezcla todavía está demasiado caliente o poco asentada, podemos tener problemas de consistencia.
Cómo conseguir unas croquetas más crujientes
El crujiente exterior depende tanto del rebozado como de la fritura.
Una cobertura uniforme ayuda a crear una superficie dorada y protege el interior.
No debemos dejar zonas excesivamente gruesas porque podrían producir un contraste poco agradable entre un exterior muy duro y un interior demasiado blando.
La temperatura del aceite también es fundamental.
Un aceite correctamente caliente permite que la superficie se selle rápidamente. Así conseguimos que la croqueta se dore sin permanecer demasiado tiempo en contacto con la grasa.
Después de freír, es aconsejable colocarlas sobre papel absorbente durante unos instantes para eliminar el exceso de aceite.
¿Se pueden preparar con antelación?
Sí. De hecho, esta receta es muy práctica cuando tenemos invitados porque podemos adelantar buena parte del trabajo.
Una opción especialmente cómoda consiste en preparar la masa con antelación, dejarla enfriar y formar las croquetas posteriormente.
También podemos formar las croquetas y conservarlas refrigeradas durante un periodo corto antes de cocinarlas.
Esta planificación permite disfrutar mucho más de una comida o cena porque el trabajo principal estará hecho antes de que lleguen los invitados.
¿Se pueden congelar las croquetas de bacalao?
Sí, las croquetas de bacalao portuguesas son una excelente receta para congelar.
Lo ideal es formarlas y colocarlas separadas en una bandeja para realizar una primera congelación individual. Una vez endurecidas, podemos guardarlas en un recipiente o bolsa apta para congelador.
De esta manera evitamos que se peguen unas a otras.
Para cocinarlas, es importante seguir un método que permita que el exterior se dore correctamente sin que el interior quede frío.
La congelación resulta especialmente útil cuando queremos preparar una cantidad grande de croquetas para disponer de ellas en diferentes ocasiones.
¿Cómo servir las croquetas de bacalao al estilo de Portugal?
Estas croquetas son extraordinariamente versátiles.
Como aperitivo, pueden servirse solas en una fuente grande para compartir.
También combinan muy bien con una ensalada verde, tomate, verduras asadas o una ensalada de temporada.
Para una comida más completa podemos acompañarlas con una guarnición de patatas, arroz o verduras.
Si queremos darles un toque más portugués, podemos servirlas junto a una ensalada sencilla y una salsa ligera que aporte frescor.
No es necesario cubrirlas con una salsa intensa. Su propio sabor debe seguir siendo protagonista.
Ideas para una mesa de inspiración portuguesa
Si quieres organizar una comida temática, las croquetas de bacalao pueden convertirse en uno de los platos centrales de un menú portugués.
Podemos comenzar con varios aperitivos para compartir y continuar con una preparación de pescado o marisco.
El pan, una ensalada fresca y diferentes entrantes permiten crear una mesa variada y atractiva.
Las croquetas también funcionan muy bien en comidas informales tipo buffet porque se pueden servir en pequeñas porciones y comer fácilmente.
Son especialmente interesantes para celebraciones, reuniones familiares, Navidad, Semana Santa o cualquier ocasión en la que queramos preparar algo diferente.
Variaciones de las croquetas de bacalao portuguesas
Aunque la receta tradicional tiene una personalidad muy definida, podemos introducir pequeños cambios.
Croquetas con un toque de ajo
Si te gusta el sabor del ajo, puedes potenciar ligeramente su presencia. Sin embargo, conviene hacerlo con moderación para no ocultar el sabor del bacalao.
Croquetas con más perejil
El perejil fresco aporta aroma, frescor y color. Es uno de los acompañamientos clásicos que mejor funcionan con el pescado.
Croquetas más cremosas
Podemos buscar una textura interior más suave ajustando cuidadosamente la proporción de los ingredientes húmedos.
Croquetas pequeñas para aperitivo
Para una celebración, las croquetas de tamaño pequeño son especialmente prácticas.
Además, visualmente resultan muy atractivas cuando se presentan en una bandeja grande.
Croquetas para niños
Si queremos adaptarlas a los más pequeños, podemos preparar unidades pequeñas y suaves, evitando sabores excesivamente intensos.
El formato de croqueta suele ser una buena manera de introducir el pescado en una comida familiar.
Croquetas de bacalao frente a otras croquetas
Las croquetas de bacalao tienen una ventaja importante frente a muchas otras variedades: combinan el carácter del pescado con la suavidad de la patata.
Mientras que algunas croquetas tradicionales utilizan una base de bechamel, las versiones portuguesas de bacalao se caracterizan por una textura y composición diferentes.
Esto las hace especialmente interesantes para quienes quieren probar una croqueta diferente de las habituales de jamón, pollo o cocido.
También son una excelente alternativa para aprovechar bacalao que haya sobrado de otra preparación.
¿Son una receta económica?
El coste dependerá principalmente del precio del bacalao, pero la receta puede resultar bastante rentable porque permite obtener muchas unidades a partir de una cantidad moderada de pescado.
Además, la patata aporta volumen y textura sin necesidad de utilizar ingredientes especialmente caros.
Por este motivo, las recetas tradicionales de aprovechamiento siguen teniendo tanto valor en la cocina actual.
Son capaces de convertir ingredientes cotidianos en platos que parecen mucho más elaborados.
Información nutricional aproximada
El valor nutricional dependerá del tamaño de las croquetas, la cantidad de aceite absorbida durante la fritura y las proporciones utilizadas.
De manera general, el bacalao aporta proteínas de alta calidad y diferentes minerales, mientras que la patata proporciona hidratos de carbono.
La fritura aumenta el contenido energético de la preparación, por lo que el tamaño de las unidades y el control de la temperatura del aceite son factores importantes.
Si buscamos una versión más ligera, podemos reducir la cantidad de grasa utilizando una preparación al horno o mediante otro método de cocción que permita dorar el exterior.
Aun así, el resultado será diferente de la textura clásica de las croquetas fritas.
¿Se pueden hacer al horno?
Sí, aunque debemos tener claro que el resultado no será idéntico.
La fritura proporciona ese exterior especialmente crujiente y dorado que caracteriza a las croquetas tradicionales.
Al horno podemos conseguir una alternativa más ligera, pero será necesario controlar bien el tiempo de cocción para evitar que el interior se reseque.
Para conseguir un resultado atractivo, podemos utilizar una cobertura uniforme y un ligero aporte de aceite en la superficie.
¿Se pueden preparar en Thermomix?
Aunque la receta tradicional portuguesa se puede elaborar perfectamente de manera convencional, la Thermomix puede facilitar algunas partes del proceso.
El robot permite trabajar determinados ingredientes de manera rápida y homogénea y resulta especialmente útil para conseguir mezclas uniformes.
Sin embargo, el aspecto más importante no es únicamente el aparato utilizado, sino controlar correctamente la textura final.
Una buena masa de croquetas debe poder trabajarse con facilidad y mantener su forma.
La Thermomix puede convertirse, por tanto, en una herramienta práctica para adaptar esta receta tradicional a la cocina moderna sin perder su esencia.
Consejos profesionales para conseguir un resultado excelente de croquetas de bacalao y patata
Desala correctamente el bacalao. Es el primer gran secreto de la receta.
Prueba antes de añadir sal. El bacalao puede aportar suficiente salinidad.
Deja reposar la masa. Una masa fría y asentada resulta mucho más fácil de trabajar.
Forma croquetas de tamaño parecido. Así se cocinarán de manera uniforme.
Controla la temperatura del aceite. Es esencial para conseguir un exterior crujiente sin exceso de grasa.
No llenes demasiado la sartén. Cocina en tandas.
Escurre correctamente. Unos instantes sobre papel absorbente ayudan a eliminar el exceso de aceite.
Sirve inmediatamente. La textura crujiente está en su mejor momento cuando las croquetas están recién hechas.
Preguntas frecuentes sobre las croquetas de bacalao al estilo de Portugal
¿Cómo se llaman las croquetas de bacalao en Portugal?
En Portugal se conocen principalmente como pastéis de bacalhau. Son una de las preparaciones más representativas de la gastronomía portuguesa.
¿Las croquetas portuguesas llevan bechamel?
La preparación tradicional portuguesa de los pastéis de bacalhau no se basa en una bechamel como ocurre con muchas croquetas españolas. La combinación de bacalao y patata proporciona su textura característica.
¿Qué bacalao es mejor para preparar esta receta?
El bacalao salado tradicional es una excelente elección. Lo más importante es realizar correctamente el desalado antes de utilizarlo.
¿Por qué se me deshacen las croquetas al freírlas?
Puede deberse a una masa demasiado húmeda, a una temperatura incorrecta del aceite o a una manipulación excesiva. Enfriar correctamente la masa y formar unidades compactas ayuda a mejorar el resultado.
¿Por qué quedan grasientas?
Normalmente ocurre cuando el aceite no está suficientemente caliente o cuando se fríen demasiadas croquetas al mismo tiempo.
¿Puedo congelarlas?
Sí. Son especialmente apropiadas para congelar una vez formadas. Conviene congelarlas inicialmente separadas para evitar que se peguen.
¿Puedo utilizar bacalao que haya sobrado?
Sí. Es una excelente forma de aprovechar restos de bacalao cocinado, siempre que estén correctamente conservados y no hayan permanecido demasiado tiempo fuera de refrigeración.
¿Puedo hacerlas sin freír?
Sí. Se pueden cocinar al horno o utilizando otros métodos de cocción. El resultado será más ligero, aunque la textura será diferente de la versión frita tradicional.
¿Qué puedo servir con las croquetas de bacalao?
Una ensalada fresca, verduras, patatas o diferentes entrantes portugueses son opciones excelentes. También pueden servirse simplemente solas como aperitivo.
Por qué deberías probar esta receta
Las croquetas de bacalao al estilo de Portugal son mucho más que una receta de aprovechamiento.
Son una pequeña muestra de la cocina portuguesa: sencilla, sabrosa, tradicional y profundamente ligada a ingredientes cotidianos.
Su gran atractivo está en el contraste entre el exterior dorado y crujiente y el interior suave y lleno de sabor.
Además, son muy versátiles. Puedes prepararlas para un aperitivo, una comida familiar, una celebración o simplemente para disfrutar de una receta diferente durante la semana.
También son perfectas para preparar con antelación y congelar, algo especialmente práctico cuando queremos ahorrar tiempo en la cocina.
Y si eres amante del bacalao, probablemente se convertirán rápidamente en una de esas recetas que querrás repetir.
El secreto final: respetar la sencillez
En la cocina tradicional, muchas veces menos es más.
No necesitamos añadir una gran cantidad de ingredientes para conseguir unas croquetas memorables. El protagonista debe seguir siendo el bacalao, acompañado por una base suave y aromática que permita apreciar todo su sabor.
El verdadero secreto está en cuidar los pequeños detalles: un buen desalado, una textura equilibrada, un reposo adecuado, una formación uniforme y una fritura bien controlada.
Cuando todos estos elementos funcionan juntos, obtenemos unas croquetas doradas por fuera, tiernas por dentro y con ese sabor inconfundible que nos transporta directamente a Portugal.
Conclusión sobre nuestros pastelitos de bacalao
Preparar croquetas de bacalao al estilo de Portugal es una forma deliciosa de acercarnos a una de las tradiciones gastronómicas más conocidas de nuestro país vecino.
Los populares pastéis de bacalhau demuestran que una receta sencilla puede convertirse en un auténtico clásico cuando se respetan los ingredientes y las técnicas que la han hecho famosa.
Son perfectas para compartir, fáciles de adaptar a diferentes ocasiones y especialmente interesantes para quienes disfrutan descubriendo recetas tradicionales de otros países.
Si buscas un aperitivo con personalidad, una receta para sorprender a tus invitados o simplemente una nueva forma de disfrutar del bacalao, estas croquetas portuguesas son una opción que merece un lugar destacado en tu cocina.
Y hay algo que probablemente ocurrirá después de servirlas: desaparecerán de la bandeja mucho antes de lo esperado.
Porque cuando una croqueta está bien hecha, crujiente por fuera, tierna por dentro y llena de sabor a bacalao, resulta muy difícil comer solamente una.
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