🔥 Pastel de Bacalao con Gambas: Fácil, Cremoso y Delicioso
El día que el bacalao dejó de ser un plato de siempre
Hay recetas que nacen para una ocasión especial y otras que aparecen casi sin darnos cuenta, cuando abrimos la nevera, vemos lo que tenemos disponible y pensamos: «con esto tiene que salir algo bueno».
Este pastel o tarta salada de bacalao con gambas pertenece precisamente a ese segundo grupo. Es una de esas preparaciones que convierten ingredientes conocidos en un plato completamente diferente.
El bacalao es uno de esos pescados que parece tener un lugar reservado en la cocina portuguesa y española. Ha estado presente durante generaciones en mesas familiares, comidas de domingo, celebraciones y reuniones en las que siempre termina apareciendo alguna receta preparada con tiempo y con cariño.
Pero esta vez no quería preparar el típico bacalao al horno, ni unas patatas con bacalao, ni una receta en la que el pescado fuera simplemente el protagonista de un plato tradicional.
La idea era diferente: conseguir que el bacalao y las gambas se convirtieran en un pastel salado cremoso, sabroso y suficientemente especial como para llevarlo a la mesa en una comida familiar.
Y ahí está precisamente la gracia de esta receta.
El bacalao aporta ese sabor característico, ligeramente salino y profundo, mientras que las gambas añaden un punto marino y una textura que hace que cada bocado resulte mucho más interesante.
Es una combinación sencilla, pero funciona extraordinariamente bien.
Una receta con sabor a cocina casera
Hay algo que me gusta especialmente de los pasteles salados: no necesitan una presentación complicada para quedar bien.
Puedes prepararlos para una comida familiar, cortarlos en porciones y servirlos como plato principal, utilizarlos como entrante o incluso llevarlos a una comida en la que cada persona vaya picando diferentes elaboraciones.
Y cuando se corta la primera porción aparece esa parte que hace que esta receta resulte tan apetecible: el interior jugoso y cremoso, con el bacalao repartido y las gambas aportando pequeños bocados llenos de sabor.
Es una receta de esas que invitan a sentarse tranquilamente a la mesa.
Además, tiene una ventaja que muchas veces olvidamos: el pescado puede convertirse en una preparación atractiva incluso para quienes no suelen entusiasmarse con él.
Al estar integrado en una tarta o pastel salado, acompañado de gambas y de una preparación cremosa, el resultado es mucho más suave y equilibrado.
Bacalao y gambas: una pareja que funciona
Cuando pensamos en bacalao, normalmente aparecen en nuestra cabeza algunas recetas muy conocidas.
Sin embargo, este pescado admite muchísimas combinaciones.
Las gambas son una de ellas.
La intensidad del bacalao encuentra un buen contrapunto en el sabor ligeramente dulce y delicado de las gambas. Juntos consiguen un relleno con personalidad, pero sin resultar pesado.
Y eso es importante en un pastel salado.
No buscamos que un ingrediente domine completamente al otro. Queremos que el conjunto tenga equilibrio.
El bacalao debe reconocerse.
Las gambas también.
Y el resto de ingredientes tiene que actuar como acompañamiento, ayudando a conseguir una textura agradable y un resultado jugoso.
De receta cotidiana a plato para invitados
Una de las cosas que más me gusta de este tipo de preparaciones es que pueden cambiar completamente dependiendo de cómo las presentes.
En una comida cotidiana puedes servir una porción acompañada de una ensalada.
En una celebración puedes cortarlo en porciones pequeñas y presentarlo como entrante.
También puedes prepararlo con antelación y tenerlo listo para cuando lleguen los invitados.
Y esa es otra de las razones por las que merece un lugar entre las recetas de pescado que conviene guardar.
No es una receta complicada por el simple hecho de querer parecer especial.
Es especial precisamente porque consigue mucho con ingredientes relativamente sencillos.
El pequeño ritual de preparar pescado en casa
Preparar bacalao también tiene algo de ritual.
Primero está el momento de elegirlo.
Después, comprobar que está correctamente desalado si utilizamos bacalao salado.
Luego viene la preparación del pescado, el sofrito, las gambas y finalmente el montaje.
Y cuando el pastel entra en el horno, comienza una de las mejores partes: esperar mientras la cocina empieza a llenarse de ese aroma que anuncia que la comida está prácticamente lista.
Es una espera corta, pero forma parte de la receta.
Porque cocinar en casa no consiste únicamente en seguir una lista de ingredientes y tiempos.
También consiste en crear esos pequeños momentos que terminan asociados a un plato.
Quizá por eso algunas recetas permanecen durante años en nuestras cocinas mientras otras desaparecen después de prepararlas una sola vez.
Una receta para guardar
Este pastel de bacalao con gambas es de esas recetas que merece la pena guardar.
No solamente por su sabor, sino porque resulta versátil.
Puedes prepararlo cuando tengas invitados, para una comida de domingo, durante Navidad o simplemente cuando quieras preparar pescado de una manera diferente.
Y, sobre todo, es una receta que demuestra que no hace falta complicar demasiado una elaboración para conseguir un plato que parezca de celebración.
Bacalao, gambas, una preparación cremosa y un buen horneado.
A veces, la cocina casera más sencilla es precisamente la que termina siendo más memorable.
Pastel o tarta salada de bacalao con gamba.
Una de las cosas típicas de Portugal es su infinidad de recetas de bacalao. Este pastel o tarta salada de bacalao con gambas va a hacer las delicias de toda la familia. Es un plato bastante completo y bastante fácil y rápido de hacer. Esta receta es de Portugal.
La pastelería portuguesa va más allá de los pasteles dulces, también tienen pasteles salados, como éste de bacalao con gambas o langostinos.
Tanto el puré de patata como la bechamel se pueden comprar ya preparadas y así la receta es todavía más fácil y rápida de hacer.
Ingredientes para nuestro pastel de bacalao:
- 100 gr de bacalao (migas)
- 20 gambas o langostinos de tamaño medio
- 4 huevos cocidos y cortados en lonchas
- 50 gr de brócoli
- 150 gr de mantequilla
- 50 gr de harina
- 50 gr de queso parmesano rallado
- 5 patatas
- Un poco de perejil picado
- 700 ml de leche
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Sal y pimienta
Preparación de nuestra receta de pastel de bacalao:
Primero vamos a cocinar el bacalao junto con los langostinos o gambas (se cuecen muy rápido).
Reservamos el agua de la cocción.
En una cacerola, ponemos los tallos del perejil, 600 ml de leche y 100 ml del agua de cocer el bacalao y las gambas.
Dejarlo un par de minutos y cuando veamos que está a punto de empezar a hervir, lo paramos.
Lo introducimos en una batidora eléctrica, Thermomix, lo que tengamos en casa, junto con la cebolla y dos dientes de ajo. Lo trituramos, batimos, bién. Reservamos.
Preparamos el puré de patata, con 5 patatas, 100 ml de leche y 100 gr de mantequilla (se puede utilizar puré ya pre-preparado), y le añadimos las hojas de perejil, la miga del bacalao, y los langostinos o gambas.
Preparamos una bechamel con 50 gr de harina y 50 gr de mantequilla (se puede utilizar bechamel de brick ya preparada).
En una bandeja, colocamos el puré de patata, los huevos a rodajas y cubrimos con la bechamel.
Por encima, echamos 50 gr de parmesano rallado. Lo llevamos al horno a 180º durante unos 25 minutos.
Al finalizar, podemos decorar con más perejil picado por encima y con unos cuantos langostinhos cocidos.
Mi experiencia preparando este pastel de bacalao con gambas
Esta receta nace de una idea muy sencilla: aprovechar todo lo bueno que tiene el bacalao y combinarlo con gambas para conseguir un plato diferente, casero y fácil de compartir.
Después de preparar y probar esta elaboración, hay varios aspectos que considero especialmente importantes para que el resultado sea bueno: controlar el punto de sal del bacalao, evitar que el relleno quede excesivamente líquido y conseguir que el interior quede jugoso sin perder consistencia.
Son pequeños detalles que pueden marcar una diferencia enorme entre un pastel de pescado correcto y uno realmente apetecible.
El punto de sal es fundamental
El primer aspecto que hay que controlar es el bacalao.
Si utilizamos bacalao en salazón, el desalado es una parte esencial de la receta. No debemos dar por hecho que todos los lomos o piezas necesitan exactamente el mismo tiempo, ya que el grosor y el tamaño pueden variar.
Lo más recomendable es comprobar el punto de sal antes de incorporarlo a la preparación.
Este paso es especialmente importante porque posteriormente añadiremos otros ingredientes y corregir un exceso de sal al final puede resultar complicado.
En una receta de bacalao con gambas, el objetivo es que el pescado tenga sabor, pero que la sal no eclipse el delicado sabor de las gambas.
Cómo conseguir un pastel jugoso
Uno de los errores más habituales en este tipo de recetas es buscar que el pastel quede demasiado seco o excesivamente compacto.
El resultado ideal debe mantener cierta humedad en el interior.
Queremos poder cortar una porción sin que se desmorone, pero también queremos que el interior resulte suave y agradable al comerlo.
Por eso es importante respetar las proporciones de la receta y controlar el horneado.
Cada horno puede comportarse de una manera ligeramente diferente. La temperatura indicada es una referencia, pero debemos observar también el aspecto final de la preparación.
Cuando el pastel está cuajado y presenta una superficie ligeramente dorada, normalmente estaremos cerca del punto adecuado.
La importancia de las gambas
Las gambas no están simplemente para decorar.
Su función es aportar sabor y contraste.
Por eso recomiendo repartirlas bien por la preparación para que no queden concentradas únicamente en una zona del pastel.
Si utilizamos gambas congeladas, debemos prestar especial atención al exceso de agua. Descongelarlas correctamente y escurrirlas bien ayudará a evitar que aporten líquido innecesario a la mezcla.
Este pequeño detalle puede mejorar considerablemente la textura final.
Seguridad alimentaria: un aspecto que no debemos olvidar
Al tratarse de una receta que contiene pescado, marisco, huevos y otros ingredientes perecederos, es importante mantener una correcta manipulación y conservación de los alimentos.
El bacalao y las gambas deben mantenerse refrigerados hasta el momento de utilizarlos.
También debemos evitar dejar la preparación durante largos periodos a temperatura ambiente, especialmente en épocas de calor.
Una vez cocinado, si no vamos a consumir el pastel inmediatamente, conviene dejarlo enfriar de forma adecuada y conservarlo refrigerado en un recipiente apropiado.
Además, debemos prestar atención a las personas que tengan alergia al pescado, a los crustáceos o a cualquiera de los ingredientes utilizados.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí, y esta es precisamente una de las características que hacen que este pastel resulte tan práctico.
Prepararlo con algo de antelación puede incluso facilitar la organización de una comida familiar.
Eso sí, una vez preparado debe conservarse correctamente refrigerado.
Si queremos servirlo caliente, podemos calentarlo de forma suave para evitar que el interior pierda demasiada humedad.
También puede servirse templado, una opción especialmente interesante cuando queremos presentarlo como entrante.
Mi recomendación para servirlo
Personalmente, considero que este pastel funciona muy bien acompañado de algo fresco.
Una ensalada verde, unos tomates aliñados o unas verduras ligeramente aliñadas pueden aportar el contraste necesario frente a la textura cremosa del pastel.
También podemos preparar pequeñas porciones si queremos convertirlo en un entrante.
Para una comida familiar, en cambio, una porción generosa acompañada de una ensalada puede convertirse perfectamente en un plato principal.
Qué resultado debemos buscar
El objetivo final de esta receta no es conseguir un pastel excesivamente compacto.
Debe poder cortarse con facilidad, mantener su forma y conservar un interior jugoso.
El bacalao tiene que reconocerse tanto en sabor como en textura, mientras que las gambas deben aportar ese toque marino característico.
Cuando todos estos elementos están equilibrados, tenemos un pastel de pescado que puede resultar sencillo de preparar pero que tiene presencia suficiente para aparecer en una mesa de celebración.
Por qué considero que merece la pena guardar esta receta
Hay muchas formas de preparar bacalao, pero precisamente por eso merece la pena tener recursos diferentes para variar el menú.
Este pastel o tarta salada permite transformar un ingrediente tradicional en una elaboración diferente, versátil y fácil de compartir.
Además, combina dos ingredientes que funcionan especialmente bien juntos: bacalao y gambas.
Y esa combinación, acompañada de una textura cremosa y un buen horneado, convierte esta receta en una opción interesante tanto para una comida cotidiana como para una ocasión especial.
Consejo final: si preparas esta receta por primera vez, presta especial atención a tres cosas: el punto de sal del bacalao, el escurrido de las gambas y el tiempo de horneado. Esos tres detalles son los que más pueden influir en el resultado final.
🥗 Información nutricional del pastel de bacalao con gambas
Este pastel o tarta salada de bacalao con gambas combina proteínas de alto valor biológico procedentes del pescado y el marisco con una textura cremosa y saciante. Los valores nutricionales son aproximados y pueden variar dependiendo de las cantidades exactas, el tipo de masa utilizada y los ingredientes empleados.
Valores nutricionales aproximados por ración
| Nutriente | Cantidad aproximada |
|---|---|
| 🔥 Energía | 320 kcal |
| 🥩 Proteínas | 24 g |
| 🥑 Grasas | 18 g |
| 🍞 Hidratos de carbono | 17 g |
| 🌾 Fibra | 2 g |
| 🧂 Sal | 1,8 g |
| 🐟 Omega-3 | Variable según el bacalao utilizado |
¿Qué aporta nutricionalmente esta receta?
Bacalao: aporta proteínas de buena calidad y es un pescado relativamente magro. También proporciona vitamina B12, fósforo y otros micronutrientes importantes.
Gambas: aportan proteínas y minerales como selenio y fósforo, además de contribuir al sabor y a la textura del plato.
Huevos: si forman parte de la preparación, contribuyen con proteínas, grasas y diferentes vitaminas y minerales.
Verduras y hortalizas: ingredientes como cebolla, ajo u otras verduras utilizadas en el relleno aportan fibra y micronutrientes, además de mejorar el perfil gastronómico de la receta.
¿Es una receta equilibrada?
Puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada, especialmente si se acompaña de una buena cantidad de verduras o una ensalada.
Al tratarse de una preparación con bacalao y gambas, hay que tener especialmente en cuenta el contenido de sal, sobre todo si se utiliza bacalao en salazón. Un desalado correcto y evitar añadir sal innecesariamente durante la preparación puede ayudar a controlar este aspecto.
⚠️ Información sobre alérgenos
Esta receta contiene pescado y crustáceos. Dependiendo de los ingredientes utilizados, también puede contener huevo, leche y gluten.
Las personas con alergias o intolerancias deben comprobar siempre el etiquetado de los productos utilizados y adaptar la receta cuando sea necesario.
Nota: los valores nutricionales indicados son orientativos y no sustituyen el asesoramiento de un profesional de la nutrición. Para obtener un cálculo exacto habría que conocer las cantidades y marcas concretas de todos los ingredientes utilizados.
❓ Preguntas frecuentes sobre el pastel de bacalao con gambas
¿Se puede preparar el pastel de bacalao con gambas con antelación?
Sí. Es una receta que se puede preparar con antelación, algo especialmente práctico cuando se cocina para una comida familiar o una celebración. Una vez preparado, debe conservarse correctamente refrigerado y puede servirse frío, templado o calentarse suavemente antes de llevarlo a la mesa.
¿Qué tipo de bacalao es mejor para esta receta?
Puedes utilizar bacalao fresco, desalado o congelado, dependiendo de la receta y de lo que tengas disponible. Si utilizas bacalao en salazón, es fundamental desalarlo correctamente antes de incorporarlo a la preparación y comprobar el punto de sal para evitar que el resultado quede demasiado salado.
¿Puedo utilizar gambas congeladas?
Sí. Las gambas congeladas funcionan perfectamente en esta receta. Lo importante es descongelarlas correctamente y escurrirlas muy bien para eliminar el exceso de agua. De esta manera evitarás añadir humedad innecesaria al relleno y conseguirás una mejor textura.
¿Puedo hacer este pastel de bacalao sin masa?
Sí. Dependiendo de la preparación, puedes elaborar un pastel de pescado sin masa, utilizando directamente la mezcla de bacalao, gambas y el resto de ingredientes. El resultado será más parecido a un pastel de pescado cremoso que a una tarta salada tradicional.
¿Qué puedo utilizar en lugar de gambas?
Puedes sustituir las gambas por otros mariscos como langostinos, gambones o incluso utilizar una combinación de diferentes mariscos. También puedes preparar una versión únicamente con pescado si prefieres evitar los crustáceos.
¿Cómo evitar que el pastel quede demasiado líquido?
Uno de los puntos más importantes es escurrir bien tanto el bacalao como las gambas. Si utilizas productos congelados, deben estar completamente descongelados y bien escurridos. También es importante respetar las cantidades indicadas y no añadir líquidos en exceso.
¿Cómo sé cuándo está listo el pastel de bacalao?
El tiempo puede variar según el tamaño del molde y las características de cada horno. Como referencia, debe quedar cuajado en el interior y ligeramente dorado por la superficie. Puedes comprobar el centro con un palillo o brocheta: debe salir sin una mezcla líquida adherida.
¿Se puede congelar el pastel de bacalao con gambas?
En general, es posible congelarlo si todos los ingredientes utilizados son adecuados para congelación. Sin embargo, la textura puede cambiar ligeramente después de descongelarlo, especialmente si contiene ingredientes lácteos o una masa. Para obtener mejores resultados, es preferible consumirlo recién preparado o conservarlo refrigerado durante un periodo corto.
¿Con qué puedo acompañar esta tarta salada de bacalao?
Combina muy bien con una ensalada verde, tomate aliñado, verduras asadas o una guarnición ligera. Si se sirve como entrante, puedes cortar porciones pequeñas y acompañarlas con una ensalada fresca.
¿Es una buena receta para Navidad o celebraciones?
Sí. La combinación de bacalao y gambas hace que sea una preparación especialmente apropiada para comidas familiares, Navidad, celebraciones y reuniones con invitados. Además, puedes prepararla con antelación, lo que facilita bastante la organización de la comida.
¿Se puede preparar en Thermomix?
Sí, puedes utilizar Thermomix para preparar diferentes partes de la elaboración, especialmente el sofrito, triturado o mezcla de determinados ingredientes, dependiendo de la versión de la receta. Después, normalmente se termina la preparación en el horno para conseguir el cuajado y dorado final.
¿Qué diferencia hay entre un pastel de bacalao y una tarta salada de bacalao?
La diferencia suele estar principalmente en la presentación y en la base. Una tarta salada normalmente lleva una base de masa, como masa quebrada u hojaldre, mientras que un pastel de pescado puede prepararse directamente con la mezcla de ingredientes, sin necesidad de una base. En muchas recetas ambos términos se utilizan de manera similar.
¿Puedo sustituir el bacalao por otro pescado?
Sí. Puedes utilizar otros pescados de carne blanca, aunque el resultado cambiará tanto en sabor como en textura. Merluza, pescadilla o determinados pescados blancos pueden funcionar como alternativa, siempre teniendo en cuenta que cada pescado contiene una cantidad diferente de agua y necesita una preparación adecuada.
¿Cómo conservar el pastel de bacalao con gambas?
Una vez cocinado, deja que pierda el exceso de calor y guárdalo en el frigorífico dentro de un recipiente adecuado o bien cubierto. Al contener pescado, marisco y otros ingredientes perecederos, es importante mantener una correcta refrigeración y no dejarlo durante largos periodos a temperatura ambiente.
¿Se puede servir frío?
Sí. Dependiendo de la textura final y de tus preferencias, puede servirse frío o a temperatura templada. Frío resulta especialmente práctico como entrante o para una comida tipo buffet, mientras que templado permite apreciar mejor los aromas del bacalao y las gambas.

