Pastel de verduras con Thermomix

Pastel de verduras con Thermomix: cremoso, económico y fácil

Pastel de verduras con Thermomix: cremoso, económico y fácil

Pastel de verduras con Thermomix: cremoso, económico y fácil

Hay recetas que nacen de la necesidad de aprovechar lo que tenemos en la nevera y terminan convirtiéndose en auténticos clásicos de la cocina casera. Este pastel de verduras con Thermomix es precisamente una de ellas.

La idea surgió de algo tan sencillo como tener media bolsa de espinacas frescas que había quedado después de preparar una sopa de verduras. En lugar de dejar que esas espinacas terminaran olvidadas en el frigorífico, se convirtieron en una deliciosa crema que, combinada con un suave puré de patatas y una capa de queso gratinado, da lugar a un plato completo, cremoso y muy reconfortante.

Es una receta especialmente interesante para esos días en los que buscamos una cena fácil con Thermomix, económica y que pueda dejarse preparada con antelación. De hecho, puedes preparar el pastel por la mañana, guardarlo en el frigorífico y simplemente calentarlo y gratinarlo justo antes de llevarlo a la mesa.

El resultado recuerda a esos platos de toda la vida que se preparaban con ingredientes sencillos, pero que llenaban la cocina de un aroma irresistible.

¿Qué es el pastel de verduras con Thermomix?

El pastel de verduras con Thermomix es una preparación al horno elaborada con una base y cobertura de puré de patatas casero, una capa central de crema de espinacas y una generosa cantidad de queso para gratinar.

Aunque existen muchísimas versiones de pastel de verduras, esta receta tiene una personalidad propia porque no necesita una gran variedad de hortalizas. Las protagonistas son las patatas y las espinacas, acompañadas por cebolla, ajo, bacon o jamón serrano y una salsa cremosa elaborada con leche y nata.

La combinación funciona especialmente bien porque el puré de patata aporta suavidad y cuerpo, mientras que las espinacas introducen un sabor vegetal que queda equilibrado por la cremosidad de la salsa y el toque salado del bacon o del jamón.

El gratinado final es el detalle que termina de convertir una preparación sencilla en un plato realmente apetecible.

Una receta de aprovechamiento que merece la pena guardar

Una de las mejores cosas de este pastel de verduras fácil es que permite aprovechar ingredientes que ya tenemos en casa.

¿Te han sobrado espinacas frescas? Perfecto.

¿Tienes unas patatas en la despensa? Ya tienes prácticamente la base.

¿Queda un poco de bacon o unas lonchas de jamón serrano? También pueden encontrar aquí su sitio.

Y si en el frigorífico tienes un paquete de queso que necesita ser utilizado, todavía mejor.

La cocina de aprovechamiento no tiene por qué ser aburrida. Al contrario: algunas de las recetas más prácticas nacen precisamente de intentar sacar partido a los ingredientes disponibles.

Este pastel de patata y espinacas con Thermomix es un buen ejemplo.

Por qué te va a gustar esta receta

Hay varios motivos para convertir esta receta en una de esas preparaciones que repites con frecuencia.

Es económica

La base está formada por ingredientes sencillos y relativamente baratos: patatas, espinacas, cebolla, leche, mantequilla y nata.

No necesitas ingredientes especiales ni productos difíciles de encontrar.

Cunde muchísimo

Un kilo de patatas permite preparar un pastel de buen tamaño. Es una opción estupenda para una comida familiar o para tener varias raciones preparadas.

Se puede preparar con antelación

Esta es una de sus mayores ventajas.

Puedes montar el pastel, conservarlo refrigerado y gratinarlo cuando llegue el momento de comer.

Por eso resulta muy práctico como cena preparada con antelación.

Es muy cremoso

El contraste entre el puré de patatas y la crema de espinacas consigue una textura suave y agradable.

Además, el queso gratinado aporta esa pequeña capa crujiente que contrasta con el interior.

Thermomix facilita buena parte del trabajo

La Thermomix permite triturar los ingredientes, preparar la crema de espinacas y elaborar el puré de patatas sin necesidad de utilizar varios recipientes.

Es una de esas recetas donde el robot de cocina resulta especialmente práctico.

El secreto está en el puré de patatas

Aunque pueda parecer la parte más sencilla de la receta, el puré es fundamental para conseguir un buen resultado.

La proporción de patata, agua, leche y mantequilla proporciona un puré suave, sabroso y suficientemente cremoso como para poder extenderlo fácilmente en la fuente.

La nuez moscada también juega un papel importante. No hace falta utilizar mucha cantidad; simplemente un pequeño toque ayuda a potenciar el sabor del puré.

Otro punto importante es no quedarse corto con la sal. La patata es un ingrediente que necesita una correcta sazón para resultar sabrosa.

El objetivo es conseguir un puré que pueda extenderse formando una capa uniforme, pero que conserve suficiente cuerpo para que el pastel mantenga su estructura.

Cómo conseguir una crema de espinacas deliciosa

La segunda gran protagonista es la crema de espinacas.

La combinación de cebolla, ajo y bacon o jamón serrano crea una base aromática que aporta mucho sabor.

Después se incorporan las espinacas, la harina y la leche, formando una especie de salsa cremosa que posteriormente se enriquece con nata.

La harina ayuda a espesar la preparación, mientras que la nata aporta untuosidad.

Si utilizas bacon, tendrás un sabor ligeramente más intenso y graso. Si prefieres jamón serrano, el resultado será algo más marcado y salado.

En ambos casos conviene probar la crema antes de añadir la sal definitiva, ya que el bacon y especialmente el jamón serrano ya aportan bastante salinidad.

Espinacas frescas: una excelente forma de incorporarlas a la dieta

Las espinacas son uno de esos ingredientes que podemos utilizar de muchísimas maneras.

En ensaladas, tortillas, sopas, cremas, pasta, empanadas o rellenos, las posibilidades son enormes.

En este caso, además, quedan integradas dentro de una preparación cremosa, lo que puede ser una buena alternativa para quienes no disfrutan demasiado de las verduras simplemente hervidas.

Este pastel de espinacas y patata permite presentar las verduras de una manera mucho más atractiva.

Y no hace falta que la receta sea complicada para conseguirlo.

¿Se puede hacer el pastel de verduras con espinacas congeladas?

Sí.

Aunque la receta original utiliza espinacas frescas, puedes preparar una versión con espinacas congeladas.

La diferencia principal está en la cantidad de agua que pueden aportar. Si utilizas espinacas congeladas, es recomendable descongelarlas y escurrirlas muy bien antes de incorporarlas.

El exceso de líquido puede hacer que la crema quede demasiado ligera.

Con espinacas frescas, simplemente hay que tener en cuenta que reducen muchísimo su volumen durante la cocción. Por eso los 150 gramos pueden parecer una cantidad considerable al principio y mucho más pequeña después.

Pastel de verduras con Thermomix: cremoso, económico y fácil

¿Bacon o jamón serrano?

Aquí tienes una de las pequeñas decisiones que puedes adaptar según tus gustos.

Con bacon

El bacon proporciona un sabor más intenso, ligeramente ahumado y una textura muy agradable dentro de la crema.

Es una opción estupenda si buscas un pastel de patata con bacon y espinacas especialmente sabroso.

Con jamón serrano

El jamón serrano aporta un sabor más tradicional y mediterráneo.

Además, combina especialmente bien con las espinacas y la nuez moscada.

Sin carne

También puedes eliminar completamente el bacon y el jamón.

En ese caso tendrás un pastel de verduras vegetariano con Thermomix, siempre que el queso utilizado sea apto para tu alimentación.

La cebolla, el ajo, las espinacas, la leche, la nata y el queso siguen proporcionando mucho sabor.

 

Pastel de verduras con Thermomix.

Pastel de verduras con Thermomix. Me había sobrado media bolsa de espinacas frescas y como la otra media la había utilizado para hacer sopa de verduras, pues se me ocurrió hacer un delicioso pastel cremoso de patatas con espinacas, es barato y cunde un montón.

Lo puedes preparar de un día para el otro, o por la mañana y así ya tienes preparada la cena, es solo cuestión de calentar un poco en el horno o micro ondas en el momento de servir.

Ingredientes:

Puré de patatas:

  • 1 kg de patatas (peladas y cortadas a trozos)
  • 200 gr de agua
  • 200 gr de leche
  • 75 gr de mantequilla
  • Sal, pimienta y nuez moscada

Crema de espinacas:

  • 150 gr de espinacas frescas
  • 50 gr de mantequilla
  • 50 gr de bacon o jamón serrano
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • 1 vaso de leche (tamaño como los de Nocilla, más o menos)
  • 250 gr de nata para cocinar (o de montar, tampoco pasa nada)
  • Sal, pimienta y nuez moscada
  • Queso para gratinar (el que se tenga a mano)

Preparación

Crema de espinacas

Primero trituramos la cebolla, el ajo y el bacón o jamón serrano, y las espinacas (6 seg/vel. 6)   Reservamos.

Echamos en el vaso la mantequilla y echamos el bacón o jamón serrano, la cebolla y el ajo.  Rehogamos unos 4 min/temp. varoma/vel. cuchara.

Añadimos  las espinacas, la harina y la leche.  Marcamos 8 min/temp. 90º/

Una vez terminado, añadimos la nata y mezclar unos 10 seg/vel. 4.

Sazonamos con sal, pimienta y nuez moscada.

Puré de patatas:

Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos todos los ingredientes del puré en el vaso de la Thermomix, y marcamos 25 min/temp. varoma/vel. 1.

Cuando termine, retiramos la mariposa y trituramos vel. 5-10/30 seg.

En una fuente, echamos una capa de puré de patata, echamos por encima la crema de espinacas y luego la otra mitad del puré.

Echamos queso por encima para gratinar y lo gratinamos en el horno a 190º durante unos 4 min (hasta que veas que esté doradito).

Lo retiramos y ya está.

Así de fácil.

Si lo queremos hacer SIN THERMOMIX :

Pastel de verduras con patatas y espinacas

Ingredientes

Para el puré de patatas

  • 1 kg de patatas, peladas y cortadas en trozos
  • 200 ml de agua
  • 200 ml de leche
  • 75 g de mantequilla
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Nuez moscada al gusto

Para la crema de espinacas

  • 150 g de espinacas frescas
  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de bacon o jamón serrano
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • 1 vaso de leche, aproximadamente 200 ml
  • 250 g de nata para cocinar o nata para montar
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Queso rallado para gratinar

Preparación

1. Preparar la crema de espinacas

Lava bien las espinacas y escúrrelas.

Pica finamente la cebolla, los dientes de ajo y el bacon o jamón serrano. También puedes utilizar una picadora para conseguir una textura más fina.

Pon los 50 g de mantequilla en una sartén amplia o cazuela a fuego medio.

Cuando se haya derretido, incorpora la cebolla, el ajo y el bacon o jamón.

Sofríe durante unos 4-5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté tierna y ligeramente transparente.

Añade las espinacas frescas. Al principio ocuparán bastante volumen, pero rápidamente se reducirán con el calor.

Cocina durante unos 3-5 minutos, removiendo, hasta que las espinacas estén completamente cocinadas.

Incorpora la cucharada de harina y mezcla bien durante aproximadamente 1 minuto. Es importante cocinar ligeramente la harina para evitar que la crema tenga sabor a crudo.

Añade poco a poco los 200 ml de leche, mientras remueves con unas varillas para evitar que se formen grumos.

Cocina a fuego medio durante unos 5-8 minutos, hasta que la mezcla comience a espesar.

A continuación, incorpora los 250 g de nata y mezcla bien.

Cocina otros 2-3 minutos a fuego suave.

Finalmente, añade sal, pimienta negra y una pequeña cantidad de nuez moscada. Si has utilizado jamón serrano, prueba primero antes de añadir demasiada sal.

Retira del fuego y reserva.


2. Preparar el puré de patatas

Pon las patatas troceadas en una olla grande.

Añade los 200 ml de agua y los 200 ml de leche. Incorpora también una pizca de sal.

Cocina a fuego medio durante aproximadamente 20-25 minutos, hasta que las patatas estén muy tiernas.

Comprueba la cocción pinchándolas con un tenedor. Deben poder aplastarse fácilmente.

Cuando estén listas, retira la olla del fuego.

Escurre, si fuera necesario, parte del líquido, aunque es preferible conservarlo para ajustar posteriormente la textura del puré.

Añade los 75 g de mantequilla, pimienta negra y nuez moscada.

Tritura las patatas con un pasapurés o machácalas con un utensilio adecuado hasta conseguir un puré cremoso y sin demasiados grumos.

Importante: no utilices una batidora eléctrica durante demasiado tiempo, porque las patatas pueden adquirir una textura demasiado elástica o pegajosa.

Si el puré queda demasiado espeso, puedes añadir un poco del líquido de cocción reservado.

Prueba y rectifica de sal.


3. Montar el pastel

Precalienta el horno a 190 ºC.

Utiliza una fuente apta para horno.

Extiende aproximadamente la mitad del puré de patatas en el fondo de la fuente.

Alisa la superficie con una espátula o cuchara.

A continuación, añade toda la crema de espinacas y distribúyela formando una capa uniforme.

Cubre con el resto del puré de patatas.

Alisa nuevamente la superficie.

Finalmente, reparte por encima una cantidad generosa de queso rallado para gratinar.


4. Gratinar

Introduce la fuente en el horno precalentado a 190 ºC durante unos 4-8 minutos, dependiendo de la potencia del horno.

Cuando el queso esté completamente fundido y presente un bonito color dorado, retira el pastel.

Si tu horno dispone de función grill, puedes utilizarla durante los últimos minutos para conseguir un gratinado más intenso, vigilándolo constantemente para evitar que el queso se queme.

Déjalo reposar 5-10 minutos antes de servir.

Truco para prepararlo con antelación

Puedes preparar el pastel completamente hasta el momento de añadir el queso y guardarlo en el frigorífico.

Cuando llegue la hora de comer, sácalo unos minutos antes, añade el queso y caliéntalo en el horno a 180-190 ºC. Termina con el grill para conseguir una superficie dorada.

Así tendrás una cena fácil, económica y preparada con antelación, perfecta para aprovechar espinacas frescas y patatas.

 

 

 

El queso: el toque final que cambia la receta

Para gratinar puedes utilizar prácticamente cualquier queso que tengas disponible.

Mozzarella, emmental, gouda, mezcla de quesos, cheddar suave o incluso restos de distintos quesos que tengas en el frigorífico.

Un queso que funda bien proporcionará una superficie dorada y apetecible.

Si te gusta un gratinado más intenso, puedes añadir una cantidad generosa.

Si prefieres un resultado más ligero, basta con cubrir la superficie con una capa fina.

El objetivo es conseguir que el queso se funda y adquiera ese característico color dorado.

Cómo montar correctamente el pastel

El montaje es muy sencillo.

Primero se coloca una capa de puré de patatas en el fondo de la fuente.

Después se añade toda la crema de espinacas y se extiende para formar una capa uniforme.

Finalmente se cubre con el resto del puré.

Este sistema crea tres capas muy agradables visualmente:

puré de patata + crema de espinacas + puré de patata.

Al añadir el queso por encima y gratinar, el resultado es un pastel compacto por fuera y muy cremoso por dentro.

Un pequeño truco es alisar la superficie del puré con una espátula antes de añadir el queso. De esta manera el gratinado quedará más uniforme.

¿Por qué es una buena cena para preparar con antelación?

Hay días en los que llegar a casa y ponerse a cocinar desde cero resulta complicado.

Esta receta ofrece una solución muy práctica.

Puedes preparar el pastel de verduras con Thermomix por la mañana, dejarlo completamente montado y guardarlo en el frigorífico.

Por la noche solamente tendrás que sacarlo, dejarlo unos minutos para que pierda algo de frío y calentarlo en el horno o microondas.

Si quieres conseguir una superficie especialmente dorada, lo ideal es utilizar el horno para el calentamiento final y terminar con unos minutos de gratinado.

Así puedes disfrutar de una cena fácil, casera y económica sin tener que cocinar durante la última hora del día.

Cómo conservar el pastel de verduras

Una vez preparado y enfriado, puedes conservarlo en el frigorífico, bien tapado.

Esto resulta especialmente práctico porque el sabor incluso puede asentarse después de unas horas.

Para recalentar una ración puedes utilizar el microondas.

Si tienes el pastel entero y quieres recuperar el aspecto gratinado, el horno es una opción mejor.

Evita dejarlo muchas horas a temperatura ambiente. Una vez que se haya enfriado, es preferible refrigerarlo.

¿Se puede congelar?

También es posible congelarlo, aunque la textura puede variar ligeramente después de la descongelación debido a la presencia de leche y nata.

Si quieres congelarlo, es preferible hacerlo en porciones.

Así podrás descongelar solamente la cantidad que necesites.

Para obtener un resultado más agradable, descongela lentamente en el frigorífico y después calienta en el horno.

Variaciones del pastel de verduras

Una de las grandes ventajas de esta receta es que admite modificaciones.

Pastel de patata, espinacas y champiñones

Puedes incorporar champiñones previamente cocinados a la crema de espinacas.

El resultado será todavía más vegetal y aromático.

Pastel de verduras con zanahoria

También puedes añadir zanahoria cocida y triturada al puré para aportar color y un toque ligeramente dulce.

Pastel de patata y calabacín

El calabacín combina muy bien con la patata y las espinacas.

Eso sí, es importante cocinarlo y escurrirlo correctamente para evitar un exceso de agua.

Pastel de verduras con queso

Si eres amante del queso, puedes añadir una pequeña cantidad de queso rallado a la crema de espinacas además del queso utilizado para gratinar.

El resultado será todavía más cremoso.

Pastel de verduras sin nata

Si quieres reducir la cantidad de nata, puedes sustituir una parte por leche.

La textura será algo menos untuosa, pero seguirá siendo agradable.

Cómo hacer un pastel de verduras más ligero

La receta original está pensada para conseguir un resultado cremoso y reconfortante, pero admite algunas modificaciones.

Puedes reducir la cantidad de mantequilla del puré.

También puedes utilizar leche en lugar de parte de la nata.

Otra posibilidad es disminuir la cantidad de queso del gratinado.

Y si quieres reducir el contenido graso de la receta, puedes prescindir del bacon y utilizar jamón serrano en una cantidad moderada o directamente preparar la versión vegetariana.

No obstante, conviene recordar que modificar demasiado las proporciones puede cambiar la textura final.

Consejos para que salga perfecto

1. Escoge patatas adecuadas

Para el puré funcionan especialmente bien las patatas harinosas o de cocción adecuada para purés.

Una buena patata facilita conseguir una textura cremosa.

2. No te pases triturando

Una vez preparado el puré, hay que conseguir una textura fina, pero no es necesario triturarlo durante demasiado tiempo.

3. Controla el líquido de las espinacas

Si utilizas espinacas congeladas, escúrrelas muy bien.

El exceso de agua puede hacer que la crema quede demasiado líquida.

4. Prueba antes de salar

Especialmente si utilizas jamón serrano.

El queso también aportará sal.

5. Deja reposar unos minutos

Una vez gratinado, puedes esperar unos minutos antes de servir.

Esto facilita que las capas se asienten ligeramente y hace que resulte más sencillo servir las porciones.

6. No descuides el gratinado

El gratinado es rápido.

Conviene vigilar el horno porque unos pocos minutos pueden ser suficientes para conseguir una superficie dorada.

¿Qué Thermomix utilizar?

Esta receta puede adaptarse a diferentes modelos de Thermomix.

Los tiempos y temperaturas indicados están pensados para trabajar con el funcionamiento habitual de los modelos Thermomix que permiten cocinar y triturar de esta manera.

En modelos más recientes puede variar ligeramente la nomenclatura de algunos modos o temperaturas.

Lo importante es observar siempre la textura final de las preparaciones.

La Thermomix debe facilitar el proceso, pero la cocina sigue requiriendo algo fundamental: mirar, probar y ajustar.

Una receta perfecta para toda la familia

El pastel de patata y espinacas tiene además una presentación que suele resultar atractiva.

En lugar de encontrar las espinacas separadas en el plato, aparecen integradas en una crema situada entre dos capas de puré.

Esto transforma por completo la percepción del plato.

Puedes servirlo como plato principal acompañado de una ensalada sencilla, o como guarnición de carnes y pescados.

Para una comida familiar también es muy cómodo porque puedes preparar la fuente completa y servir directamente en la mesa.

¿Con qué acompañar el pastel de verduras?

Aunque es bastante completo por sí mismo, puedes acompañarlo de una ensalada verde.

Una ensalada de tomate, lechuga y cebolla aportará frescura y contraste.

También puedes servirlo junto a unas verduras asadas o una ensalada de zanahoria.

Si lo utilizas como guarnición, combina especialmente bien con pollo al horno, carne a la plancha o pescado.

En este caso, una porción más pequeña de pastel será suficiente.

Una receta económica para el día a día

En tiempos en los que buscamos cocinar bien sin gastar demasiado, las recetas de patata adquieren un protagonismo especial.

La patata es económica, versátil y saciante.

Las espinacas aportan el componente vegetal y permiten convertir un simple puré en un plato mucho más completo.

Además, esta preparación ayuda a aprovechar productos que ya tenemos en casa.

Por eso podemos considerar este pastel de verduras fácil y económico como una auténtica receta comodín.

No necesita ingredientes sofisticados.

Necesita simplemente buenos productos, una Thermomix y unos minutos de preparación.

Preguntas frecuentes sobre el pastel de verduras con Thermomix

¿Puedo preparar el pastel el día anterior?

Sí. Es una de las mejores características de esta receta. Puedes prepararlo, montarlo y conservarlo refrigerado hasta el momento de calentarlo y gratinarlo.

¿Puedo utilizar espinacas congeladas?

Sí. Descongélalas previamente y escúrrelas muy bien para eliminar el exceso de agua.

¿Puedo sustituir el bacon por jamón serrano?

Sí. De hecho, la receta admite perfectamente ambas opciones.

¿Se puede hacer sin bacon ni jamón?

Sí. Puedes eliminarlos y preparar una versión vegetariana del pastel.

¿Qué queso es mejor para gratinar?

Cualquiera que funda bien. Emmental, mozzarella, gouda o una mezcla de quesos son buenas opciones.

¿Puedo preparar el puré con antelación?

Sí. Sin embargo, para conseguir la mejor textura, es recomendable montar el pastel cuando el puré todavía conserva una buena consistencia.

¿Se puede recalentar en microondas?

Sí. Para una ración individual es una opción rápida y cómoda. Para recuperar un gratinado crujiente, el horno es mejor.

¿Puedo hacer este pastel con otras verduras?

Por supuesto. Puedes utilizar calabacín, champiñones, zanahoria, puerro o una combinación de verduras, teniendo siempre en cuenta su contenido de agua.

Una receta sencilla que demuestra lo que puede hacer la cocina casera

Hay recetas que necesitan decenas de ingredientes y técnicas complicadas.

Y luego están las recetas como este pastel de verduras con Thermomix, que demuestran que con ingredientes cotidianos podemos conseguir un plato extraordinariamente apetecible.

Patatas, espinacas, cebolla, ajo, leche, nata, mantequilla y queso.

Nada especialmente sofisticado.

Pero cuando estos ingredientes se combinan correctamente, el resultado es una fuente cremosa, dorada y reconfortante que puede convertirse fácilmente en una de esas recetas familiares que se repiten una y otra vez.

Además, tiene algo que personalmente considero muy importante en la cocina cotidiana: es una receta que trabaja a nuestro favor.

Puedes prepararla con antelación, aprovechar ingredientes que tengas en casa, adaptar el relleno a tus preferencias y utilizar restos de queso o jamón que necesites consumir.

Mi experiencia con esta receta

Las mejores recetas no siempre nacen de una planificación perfecta.

A veces nacen de abrir el frigorífico y preguntarse qué podemos hacer con lo que tenemos.

En este caso, unas espinacas que habían quedado después de preparar otra receta fueron el punto de partida.

La primera intención era simplemente aprovecharlas.

Pero el resultado fue mucho más interesante: una combinación de puré de patata, crema de espinacas y queso gratinado que resulta económica, abundante y tremendamente reconfortante.

Y precisamente por eso merece la pena conservar esta receta.

Porque no solamente funciona cuando sigues las cantidades al pie de la letra. También permite improvisar.

Un poco más de espinacas, otro tipo de queso, jamón en lugar de bacon, unas verduras que hayan quedado en el frigorífico…

La cocina casera consiste muchas veces en eso.

Ideas para aprovechar las sobras

Si después de la comida te queda alguna porción, no tienes por qué comer exactamente lo mismo al día siguiente.

Puedes recalentarla y acompañarla con una ensalada diferente.

También puedes utilizar pequeñas porciones como guarnición.

Y si tienes otros restos de verduras cocidas en el frigorífico, pueden convertirse en el acompañamiento perfecto.

Esta filosofía de cocina de aprovechamiento con Thermomix permite reducir desperdicios y, al mismo tiempo, descubrir combinaciones nuevas.

Presentación: cómo conseguir un pastel irresistible

Aunque el sabor es lo más importante, la presentación también cuenta.

Utiliza una fuente de horno bonita y extiende las capas cuidadosamente.

Procura que la última capa de puré quede relativamente lisa.

Después añade el queso de manera uniforme.

Cuando salga del horno, el contraste entre el queso dorado y el interior cremoso hará que resulte mucho más apetecible.

Si quieres una presentación especialmente cuidada, puedes espolvorear un poco de perejil fresco justo antes de servir.

No es imprescindible, pero aporta un toque de color.

Por qué esta receta merece un lugar en tu recetario Thermomix

Si buscas recetas para Thermomix que sean prácticas, económicas y familiares, este pastel reúne muchas de las características que buscamos en la cocina diaria.

Es fácil.

Es adaptable.

Cunde mucho.

Se puede preparar con antelación.

Permite aprovechar ingredientes.

Y, sobre todo, está delicioso.

El pastel de verduras con Thermomix puede convertirse en una solución para una cena entre semana, una comida familiar o incluso una receta para llevar preparada.

La combinación de pastel de patata y espinacas, crema y queso gratinado es sencilla, pero funciona.

Y quizá esa sea precisamente su mayor virtud.

En resumen

Este pastel de verduras con Thermomix es una receta casera, económica y muy fácil de preparar que transforma ingredientes sencillos en un plato completo y cremoso.

El puré de patatas aporta suavidad; las espinacas dan personalidad y color; la cebolla, el ajo y el bacon o jamón aportan sabor; la nata consigue una crema untuosa y el queso gratinado pone el broche final.

Además, puedes dejarlo preparado desde la mañana y calentarlo justo antes de cenar.

Si tienes unas espinacas en el frigorífico y no sabes qué hacer con ellas, aquí tienes una idea perfecta: pastel cremoso de patatas con espinacas en Thermomix.

Una receta de aprovechamiento que demuestra que cocinar rico, económico y casero no tiene por qué ser complicado.

 

Pastel de verduras con Thermomix: cremoso, económico y fácil

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